La sangría poblacional sigue en la comarca, que perdió 675 habitantes

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

Outes, Muros y Ribeira experimentaron en el último año las caídas más acusadas

10 ene 2019 . Actualizado a las 13:31 h.

Una media de dos habitantes diarios pierde la comarca desde hace un par de años y la nefasta tendencia continúa. Los últimos datos oficiales, dados a conocer por el INE, dejan al área barbanzana por debajo de los 117.000 vecinos, concretamente en 116.390, lo que eleva a 675 personas el descenso en los últimos 12 meses.

Ningún municipio se salva y los dirigentes locales tampoco ven alternativas para revertir la situación. El rianxeiro Adolfo Muíños habla de la adopción de medidas «polo menos para minorar o fluxo de partidas». Comenta que «as posibles solucións deben vir de accións a nivel estatal e da Unión Europea, algo do que precisamente se está a falar moito ultimamente». Para paliar las bajas, Muíños explica que las estrategias municipales están orientadas a sumar servicios y conseguir una mayor ocupación en el polígono: «Sei que iso non garante nada, porque localidades próximas como A Pobra ou Boiro teñen os seus parques industriais ao completo e non conseguen evitar o descenso de habitantes, pero a ver se sumamos empresas e os que traballen nelas quedan aquí».

Empadronados y residentes

Aunque la población censada disminuye, la cifra de residentes reales es más elevada que la reflejada por los padrones, ya que un alto número de ciudadanos trabajan en la zona y están inscritos en otros municipios. Adolfo Muíños indica que el Concello valora la posibilidad de realizar una campaña para que se den de alta en Rianxo.

En el caso de Ribeira, el mandatario, Manuel Ruiz, afirma tener constancia de que gente que antes estaba empadronada en el término por motivos laborales ahora figura registrada en otras localidades. Explica que muchos adoptan esta medida por la escolarización de sus hijos, ya que no vienen a vivir al municipio: «O problema non é tanto o censo, senón que hai un crecemento negativo. En Ribeira non se nota moito polo momento porque ten unha das poboacións máis mozas e as oscilacións no movemento vexetativo son mínimas, pero dentro duns anos serán maiores. Penso que son máis significativos os incentivos á natalidade».

Las mayores caídas son las registradas en los municipios de Outes, Muros y Ribeira, mientras que Porto do Son, Carnota y Noia experimentan los menores descensos. En un término medio está Boiro, cuyo regidor, Juan José Dieste, comenta que hay una partida por parte de inmigrantes que se habían establecido en el ayuntamiento.

Nuevas alternativas

Por su parte, Luis Oujo comparte la idea de que poco puede hacerse a nivel municipal. Sin embargo, reafirma su confianza en los buenos resultados del plan que intenta poner en marcha para la dinamización de la amplia franja costera de Porto do Son.

Oujo comenta: «Se podemos ofrecer alternativas de emprego aproveitando o tirón que ten o noso litoral podemos contribuír a mitigar a tendencia. Tamén pode axudar facilitar a construción de vivendas unifamiliares».