Léalo, por favor

Estevo Silva Piñeiro SOSPECHOSO HABITUAL

BOIRO

26 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace días me topé en estas páginas con una entrevista al alcalde de Boiro. Si sigue esta columna conocerá la línea de pensamiento de quien la firma y, con todo, siempre procuro llevar mis opiniones con toda la objetividad de la que soy capaz, incluso alguna vez he puesto en valor algún punto de su gestión. Hoy no toca.

Lo primero que me llamó la atención es que Dieste vierta esas quejas sobre la oposición. Un alcalde que logró la mayoría contra todo pronóstico empujado por un sobre con las tres palabras que encabezan este artículo debería al menos asumir la premisa de una oposición feroz.

Lo de la gestión económica tiene miga. El regidor asegura que la deuda recibida del anterior gobierno era de 20 millones de euros, pero ojeando los presupuestos del 2011 hallamos una deuda de 8,4 millones. Además descubrirán que más de la mitad de esos pufos pertenecen al anterior gobierno del PP. Para los doce restantes necesitaría más caracteres y un cursillo de chapa y pintura presupuestaria.

Y este saneamiento económico se antoja milagro cuando compruebas que entre el regidor y su segundo cobran la friolera de 90.000 euros al año (más que los alcaldes chavistas de Santiago o de A Coruña). Súmenle otro pastizal de miedo en personal de confianza y ahora recuerden como el tema de los sueldos era su mayor crítica contra el gobierno tripartito.

Con la calle Principal abandonada y sumida en la penumbra; un párking cerrado que debería estar funcionando; una Casa de Cultura obsoleta y otras viandas variadas igual lo adecuado era un poco más de autocrítica y menos de autobombo.