Los vecinos de Abuín, impactados por que el asesino de Diana Quer haya convivido con ellos durante este tiempo
02 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.«Nunca lo hubiera imaginado» o «sigo sin creerlo» son dos de las frases que más se han repetido estos días en el municipio coruñés de Rianxo, donde muchos vecinos que conocían a José Enrique Abuín Gey continúan sin dar crédito a su presunta implicación en el secuestro y muerte de la madrileña Diana Quer, cuyo cuerpo apareció en el pozo de una fábrica abandonada de Asados. «A palabra asasino é moi forte e cústame pensar que el poida ser un asasino», reconocía ayer un rianxeiro que vive a escasos metros de la casa del Chicle.
Aunque la pareja no hacía mucha vida social -«ían traballar, ao supermercado e pouco máis»-, los residentes del lugar de Outeiro no pueden sacarse de la cabeza el hecho de haber convivido con una persona que, aparentemente, no coincide con el perfil de un violador y asesino. Sin embargo, muchos comentaban que «moita xente non é o que parece, e por iso tardaron tanto tempo en collelo, porque ninguén imaxinaría que era un asasino», al mismo tiempo que exigían, si se demuestra que es el culpable, «que caia sobre el todo o peso da lei. Miña pobre rapaza!, o que tivo que pasar».
Este comentario sobre el triste final de la joven madrileña también se pudo escuchar ayer en repetidas ocasiones, ya que muchos rianxeiros lamentaban que la resolución de este caso haya sacado a la luz un nuevo crimen de violencia machista.
Aunque el centro de atención está en Rianxo, el vecino municipio de Catoira, al otro lado del río Ulla, también se ha visto sacudido por las últimas noticias del caso Diana Quer. Rosario Rodríguez, pareja del Chicle, es natural de esta pequeña localidad pontevedresa y allí viven sus padres y su hija. En la casa familiar nadie contestó al timbre ni se apreciaba actividad en el interior. Según los vecinos de la zona, conocida como el lugar de As Lombas, fue un día como otro cualquiera; ni se vio presencia policial ni ningún otro movimiento fuera del habitual trasiego de las familias de esta barriada de viviendas sociales y de chavales que acuden al campo de fútbol.
Pero Rosario y el Chicle sí fueron el centro de muchos comentarios en Catoira. «Esta mañá [por ayer] tiven que apagar o televisor, non se falaba doutra cousa, non se servían nin cafés», comentaba la mujer que atiende la barra de un bar. Ella conoce desde siempre a la familia de la mujer de Abuín Gey, y contaba que todo lo que ha trascendido en las últimas horas ha caído como un mazazo en el pueblo. «Este é un lugar moi pequeno, coñecémonos todos, e a xente é moi mala», señalaba en alusión a los comentarios que están escuchando los familiares de Rosario Rodríguez.
Visitas esporádicas
El caso Diana Quer también levantó revuelo en el municipio pontevedrés de A Estrada. De esta localidad es originaria la familia materna de Rosario Rodríguez Fraga. Allí está ubicada la casa de los abuelos de la mujer del Chicle, a la que ella acudía esporádicamente con su marido y su hija para celebrar eventos y fiestas.
Por ello, los vecinos del lugar no mantenían una relación estrecha con ella y su pareja, aunque sí los veían de pasada en sus idas y venidas. De hecho, cuando salió en los medios de comunicación el vehículo de José Enrique Abuín lo reconocieron al momento, ya que era el automóvil que usaba el matrimonio para desplazarse a la aldea. Por lo poco que la conocen, consideran que Rosario Rodríguez sería una persona incapaz de hacerle frente a su marido: «Eu penso que ela non lle levanta a voz». Además, una vecina que vive a escasos metros de la casa de los parientes de Rosario explicaba que eran «unha familia normal». «Moi reservada, de poucas palabras. Soubémolo o sábado nun funeral e aquí non se fala doutra cousa», explicaba. Según cuenta, antes de que Abuín confesara el paradero del cuerpo de Diana Quer, los vecinos llegaron a especular con la posibilidad de que el cadáver estuviese enterrado en los montes de la zona: «El coñecía o lugar e nunca se sabe».
En la casa de la familia materna de Rosario viven en la actualidad sus abuelos y dos tíos. Además, en la parroquia de A Estrada también residen otros hermanos de la madre.
Tres días de luto oficial
Tanto el Concello de A Pobra do Caramiñal, donde pasaba sus vacaciones Diana Quer y donde fue secuestrada, como el de Rianxo, donde apareció el cuerpo de la joven madrileña, celebraron sendos plenos extraordinarios para decretar tres días de luto oficial y mostrar su repulsa por este triste desenlace. Calificaron la situación como «un tráxico punto e final para un período dun ano, catro meses e nove días nos que a incerteza sobre o acontecido incrementaba a dor da familia e a de todas as persoas que sufrimos con esta perda», señaló el alcalde pobrense, Xosé Lois Piñeiro, que también quiso agradecer el gran trabajo de las fuerzas de seguridad del Estado en la resolución de este caso, además de condenar un nuevo asesinato por violencia machista.
Casi en los mismos términos se expresó su homólogo rianxeiro, Adolfo Muíños, que tras decretar tres días de luto, presidió una concentración silenciosa, similar a la celebrada en A Pobra el día anterior. Ambas finalizaron con aplausos en recuerdo de Diana Quer.
Con información de Fran Brea, Rocío García, Marta Gómez y Bea Costa.