Educación destinó un total de 1.354.114 euros, lo que supone un aumento de 757.464 con respecto al curso anterior
14 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Todos los años, los centros de secundaria reciben de la Consellería de Educación una partida económica dirigida a financiar sus gastos de funcionamiento. Se trata de una dotación destinada a sustentar el pago de calefacción, fotocopias, pequeños arreglos de mantenimiento o algunas actividades menores y que en el 2017 ha alcanzado un total de 1.354.114 euros para los institutos de la zona. Una cuantía que supone cerca del doble -757.464 euros más- que la registrada durante el curso anterior.
Si antes la tendencia que se había venido dibujando apuntaba hacia una merma de estos fondos, en esta ocasión la reducción se ha revertido en casos como el del CIFP Coroso de Ribeira. No obstante, hay que destacar que a estas cifras se suman las complementarias del Fondo Social Europeo u otras, como la que se deriva de los proyectos que realiza cada centro. Aún así, desde algunas direcciones se consideran insuficientes.
«Nunca é suficiente, pero nós con este aumento podemos seguir capeando o temporal», explicó Ramón Veiga, director del rianxeiro IES Félix Muriel, sobre la asignación recibida este año, que creció en casi 5.000 euros. Veiga afirma que es consciente de la situación económica y agradece compromisos de la Administración, como un futuro arreglo de las ventanas que les permitirá ahorrar en electricidad.
Muchas necesidades
«Unha cousa son os gastos de funcionamento e outra o mantemento do centro, nese sentido, temos que pedir axuda á Xefatura Territorial para conseguir cartos para obras», expresó Manuel Teira, director del CIFP Coroso de Ribeira, en relación a las necesidades de reparación de un edificio de cuarenta años de antigüedad o de nuevos espacios y equipamientos por la ampliación de ciclos formativos, como el de reparación de embarcaciones de recreo.
Fuentes de la dirección del muradano IES Fontexería también se pronunciaron en esa línea. Cada año pierden dinero por su vetusto sistema de calefacción que consume más combustible del usual, pero su asignación anual apenas ha variado con el tiempo.