Los funcionarios se dan un homenaje en Boiro en honor de Santa Rita

BARBANZA

MARCOS CREO

Más de cien personas asistieron a la cita, mientras que los profesionales de Mazaricos y Carnota fueron a Santa Comba

23 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Santa Rita, además de ser la abogada de imposibles, también es la patrona de los funcionarios, quienes ayer se dieron un homenaje, siguiendo la tradición del festejo anual. En esta ocasión, la celebración se trasladó a Boiro, donde tras la protocolaria recepción en la casa consistorial, los asistentes, llegados desde Noia, Porto do Son, Outes, Lousame, Rianxo, A Pobra y Ribeira, se desplazaron hasta el lugar donde se ofició la eucaristía.

La sorpresa fue mayúscula para muchos, porque esta vez ninguna capilla dio cabida al acto religioso. Fue al aire libre, en un marco idílico, a los pies del estuario del río Coroño. En un escenario con vistas privilegiadas, con la marea llena, a la sombra del pinar, en una mañana en la que el sol tuvo a bien hacer acto de presencia, ofició la misa el párroco de Lampón, Marcelino Sánchez, quien no se dejó atrás detalle alguno y llevó la imagen de la santa que hay en la iglesia para presidir la liturgia. «Foi do mellor da celebración, moi acertado», indicaba una trabajadora del Concello de Boiro. Tanto, que incluso varios vecinos de la parroquia de A Madalena decidieron unirse a la misa campestre y hasta algunos propusieron que el lugar sirviese a partir de ahora de escenario para bodas.

Entre los invitados no faltaron todos los alcaldes, excepto el de Ribeira, que estuvo representado por el concejal Emilio Pérez Outeiral, además de otros miembros de las corporaciones locales. Y, entre el funcionariado, muchas de las caras ya habituales a esta cita, fieles a la tradición propia del día de Santa Rita.

Reconocimiento a su labor

Tras un aperitivo, en el restaurante Estrella del Mar de Praia Xardín, la comitiva terminó en el Chicolino, donde les esperaba un banquete a base de langostinos a la plancha, ensalada templada de vieras y langostinos, rabada en salsa verde, filloas rellenas con salsa de tofe y helado. Como postre, el regidor anfitrión, Juan José Dieste, dedicó unas palabras a los asistentes y agradeció a los empleados la labor pública que realizan en su día a día.

También se dieron un merecido homenaje una veintena de funcionarios de Mazaricos y Carnota, que se desplazaron a Santa Comba, donde se encontraron con compañeros de Vimianzo y Dumbría. La iglesia de Os Milagros acogió la eucaristía y el restaurante Molesón la comida, a la que asistió el mandatario mazaricano, pero no el de Carnota.

La anécdota de la jornada la protagonizó la alcaldesa de Santa Comba quien, como buena anfitriona, abrió los bailes tras la sobremesa. Entre los festeiros de siempre también hubo caras nuevas. «O bonito é que o fas con outros compañeiros de concellos limítrofes cos que ao mellor tes que falar a miúdo e, desta forma, poslle cara a esa voz que hai detrás do teléfono, serve para coñecer aos novos e estreitar vínculos», destacaba uno de los mazaricanos asistentes.