El inspector reclama que cada concello ejerza la misma presión valiéndose de la últimas tecnologías
26 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Hay entrevistas que no invitan a la improvisación. Uno va con el cuestionario entre ceja y ceja para soltarlo sibilinamente y sonsacar la mejor respuesta. La elevada tramitación de multas de tráfico en Boiro, por el prolongado ruido social que genera, es una de ellas. El máximo responsable de la Policía Local, Manuel José Feás Zas lo explica alto, claro y entra a trapo.
-¿Es consciente de que la gente lo señala como el responsable de la oleada de multas?
-Sí, lo soy. La gente suele quedarse solo con ese detalle, no se da cuenta de que todo esto viene derivado de una mala actuación personal y que las multas no son culpa nuestra. Aunque bueno, más de una amistad ya he perdido. En realidad, más que una, muchas.
-¿Los vecinos de Boiro son más infractores que los de otros ayuntamientos?
-Para nada.
-¿Entonces?
-Pueden darse multitud de causas. Costumbres heredadas desde hace años, o que la gente que viene de otras localidades en las que hay más permisividad y plantillas de policía que, por hache o por be, ya son mayores y se relajan un poquito en la forma de proceder. Aquí, dentro de lo que cabe, la plantilla es joven y tiene ganas de trabajar.
-Se sobreentiende que a raíz de detectar el problema, la Policía Local solicita al equipo de gobierno la compra de las herramientas para hacer los test de drogas y alcohol.
-Eso lo detecté yo, que tengo la mala manía de leerme todas las diligencias que se instruyen para revisarlas antes de que vayan al juzgado o de que se archiven. Y entonces veo una serie de factores que coinciden, y eso fue determinante. Fue de esa forma como constatamos que existía un problema y que había que frenarlo. Antes se nos escapaban por carecer de las herramientas para detectar al infractor. Ahora mismo debemos llevar como unas 80 pruebas y, excepto una, todas han sido positivas. Son muchas.
-Si las pruebas las hacemos en A Pobra o Rianxo, por citar los ayuntamientos colindantes, ¿se daría la misma incidencia?
-Sin duda, pero somos los únicos de la comarca que tenemos ese dispositivo. En Ribeira, por ejemplo, si se hiciese, posiblemente se darían más casos. De hecho, muchos de nuestros infractores no son de Boiro, y sí de los ayuntamientos citados y de otros. Opino que en el caso de los positivos de drogas y alcohol pasa un poco lo mismo que Internet, los delincuentes van por delante de la ley y nosotros necesitamos formación, tecnología y que nos enseñen a utilizar esas herramientas para poder usarlas. Tenemos que adaptarnos a los nuevos tiempos. El problema de la droga no es actual, esto viene derivado de hace muchos años, pero también está el alcohol, que es anterior. ¿Qué mínimo que cada policía local tengo un detector para saber si los conductores van ebrios? Lo triste es que se cuentan con los dedos de una mano las policías que tienen lo necesario. Luego hay otro problema añadido, ya que aún teniendo los argumentos, luego tienes que hacérselo ver a los políticos, y que lo compren. Yo también entiendo que ellos se cansan de nosotros. Pedimos, pedimos y pedimos, y estamos hablando de temas económicos. Pero claro, luego también está el tema de los sueldos, evidentemente todo el mundo quiere mejorar y el que cobra cinco quiere cobrar siete, eso está claro.
-Ya que saca el tema, ¿es cierto que le ha pedido un aumento al alcalde?
-No es correcto, yo no pedí un aumento de sueldo, el problema es otro similar, pero diferente. Y además lo cuento porque no tengo ningún problema. Yo llegué aquí para ocupar una plaza como sargento de policía, pero ser sargento de policía no implica ser el jefe. Yo puedo ser sargento, algo que ahora ha pasado a llamarse inspector de policía, pero eso tiene una implicación que va más allá del horario de 8.00 a 15.00, por eso yo reclamo un plus de disponibilidad. A mí lo que no me parece normal es que, además del horario laboral, tenga que estar pendiente del móvil las 24 horas del día los 365 días del año. Eso no es lógico.
-Hablaba antes de que a los políticos también hay que saber venderles las necesidades del departamento, ¿en el caso de los test de psicotrópicos costó mucho?
-Más o menos, hubo que negociar, como en todo, pero eso pasa casi siempre. Me dieron la razón y comprendieron que había la necesidad. Yo explico que hay una serie de necesidades y que podemos intentar abarcarlas poco a poco. Pongo siempre el ejemplo de que todos los agentes tienen que llevar chalecos antibalas. Pues se ha conseguido, poco a poco, que la patrulla que está en la calle tenga los suyos. Antes no teníamos nada, y ahora ya tenemos una parte, que se ampliará con el tiempo. A esto hay que añadir la compra de uniformes, botas y otros gastos que generamos. Todo suma y es mucho dinero, así que hay que ir poco a poco y, sobre todo, priorizando gastos.
-¿Es consciente de que una parte de la población les recrimina que exista un trasfondo recaudatorio?
-Para nada, pensar eso es una locura. De todas formas, y por incidir en el tema de las multas, la gente no sé de qué se sorprende. Este volumen de infracciones no es nuevo, ni viene de ayer, ni de antes de ayer, ocurre desde hace más de diez años.
«¿Qué mínimo que cada policía tenga un detector para saber si están ebrios los conductores?»
«Yo no pedí un aumento de sueldo, el problema es otro similar, pero diferente»