Construcción y servicios son los termómetros que marcan la tendencia

La Voz

BARBANZA

Para explicar los motivos de la línea que ha dibujado al cierre de los últimos años el desempleo en Barbanza basta con echar mano de las cifras relativas a dos sectores: la construcción y los servicios. No cabe duda de que el primero fue decisivo en la época de las vacas gordas. A él fueron a parar un buen número de barbanzanos que carecían de profesión. Ello explica que en el 2012, uno de los ejercicios críticos en la comarca, el número de vecinos que buscaban un puesto de trabajo en este ámbito fuera de nada menos que 2.113, casi un millar más que cuatro años antes. En diciembre del 2016, en cambio, la cifra se reducía a 996. No es que el ladrillo esté de nuevo en auge, sino más bien que los desempleados de dicho sector han decidido probar suerte en otras áreas.

En el sector servicios ocurre algo similar. En el 2008, la cifra de parados en este ámbito era de 3.595 barbanzanos. El pico se registró en el 2012, con más de 5.500 desempleados, y se redujo posteriormente hasta los 4.554 de la actualidad.