La aguas el Náutico de Ribeira fueron escenario de las primeras pruebas de la embarcación
24 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.A Poutada no ha dejado de dar pasos para seguir sorprendiendo en la vanguardia del mercado español y portugués de la náutica deportiva y de ocio. La empresa afincada en el corazón de la comarca de Barbanza ha dado un nuevo empujón para ofertar a sus clientes, de todos los puntos de la Península, una embarcación que llega por primera vez a España, la Pacific Craft 30 RX.
El Club Náutico y Deportivo de Ribeira vivió ayer las primeras pruebas en el mar de esta nave, que la sociedad comercializará en primicia. El barco, que fue presentado por la propia compañía el pasado año en el Salón Náutico de Barcelona y en la prestigiosa feria de La Rochelle, en Francia, es uno de los platos fuertes para esta temporada.
La nave presenta una línea muy novedosa, ya que, a pesar de que está pensada para la pesca deportiva y el ocio, el casco ha sido diseñado por un especialista en modelos de competición, aspecto que le permite alcanzar los 60 nudos con sus dos motores de 300 caballos de potencia y no perder estabilidad mientas surca los mares.
Hasta el último detalle
El aprovechamiento de cada centímetro de espacio convierten a la Pacific Craft 30 RX en una embarcación que puede llegar a acoger a entre 12 y 16 personas. En sus nueve metros de largo y tres de ancho cuenta con el espacio suficiente para estar dotada con cocina, baño y literas.
«Es una embarcación que, además de ser muy funcional, cuenta con prestaciones de todo tipo. Se puede utilizar toda su superficie y hacerlo de una forma muy cómoda», aseguró Fernando Pérez, director del departamento de náutica del grupo A Poutada, que durante la mañana de ayer ejerció de anfitrión en las aguas de la ría de Arousa.
Para vivir esta primera botadura acudieron hasta Ribeira dos representantes de las revistas especializadas Nautiocasión y Barcos a Motor, publicaciones muy respetadas dentro del sector. Una vez que la niebla matutina se evaporó, los dos profesionales tuvieron la ocasión de surcar las aguas barbanzanas con Pérez y con los miembros de A Poutada, que cuidaron hasta el último detalle para que la embarcación brillase con luz propia.