¿Y no sería posible...

Javier Romero Doniz
Javier Romero CRÓNICA

BARBANZA

09 jul 2016 . Actualizado a las 05:05 h.

Ahora que ha llegado el verano, y las páginas webs se llenan de anuncios de festivales de música, a pie de playa, que hacen de cada una de las localidades que dan cabida a estos eventos un hervidero de gente con los bolsillos cargados de euros, no sería posible que la comarca sirviese de escenario para uno de estos llenos hasta la bandera. Me llama la atención que en Barbanza, a excepción del Castelo Rock de Muros, la oferta musical de renombre se vea limitada a las programaciones festivas de cada localidad, que al financiarse con fondos públicos tampoco sería estético gastarse el dinero en una banda que, en principio, no guste por igual a todos.

A medida que planteo esta idea, que arrastro desde hace ya algunos años, se me ocurre que, en el contexto de Arousa norte y con una mancomunidad ideada para la promoción de la comarca, se podría hacer un festival itinerante que un año se celebre en Rianxo, al otro en Ribeira, y luego, para cerrar el ciclo, pase por Boiro y A Pobra, por ejemplo. Cada uno de estos municipios cuenta con población suficiente para que, uniendo sus fuerzas, puedan hacer algo de nivel a la vez que se reparten los gastos, los esfuerzos y los beneficios. Los escenarios los ha dado la naturaleza, ya que por playas no será. Por no hablar de los magníficos accesos, a través de la autovía, que tiene cada uno de estos municipios. La oferta, atendiendo a las tendencias de los festivales actuales, permitiría hacer zonas de gastronomía con showcookings, o de juegos de agua durante el día a la vez que la música no dejaría de sonar. Esto, que no deja de ser una propuesta, creo que serviría para variar un poco ese carrusel de fiestas que se suceden cada año y que, por muchas cuestiones sociales e históricas, están cortadas por el mismo patrón.

Y que quede clara una cosa, cuando hablo de festivales de música no me refiero a la electrónica. Incido en la necesidad de innovar, pero con gusto, para seguir promocionando la comarca con iniciativas propias y que son de éxito, incluso, en zonas de interior que arrastran cada año a miles de personas durante los meses de verano.