El futuro de la comarca en la hostelería

Cuatro jóvenes de distintos puntos de Barbanza realizan prácticas de verano en grandes cadenas del sector hotelero

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Cada año en Santiago de Compostela se despiden del curso académico numerosos estudiantes de distintas titulaciones. No obstante, siempre hay un acto cuya fotografía llama la atención. Se trata de la clausura en el Centro Superior de Hostelería de Galicia (CSHG), que supone el envío de los mejores talentos en formación de toda esta comunidad autónoma y otras, a grandes cadenas hoteleras nacionales o internacionales.

Y como no podía ser de otra forma, la comarca tiene su representación a través de varios de sus alumnos. Los nombres que dejarán bien alto el listón de Barbanza en el mundo del turismo corresponden a Cristian España Ces (Bealo, 1990), Manuel Oviedo Peña (Noia, 1997), Carlos Tarrío Dios (Ribeira, 1996) y María Ourille Castro (Lousame, 1997). Estos jóvenes ya se encuentran desempeñando distintos cargos según el curso que hayan superado en este año 2016.

Proyección mundial

Cristian España acaba de terminar el cuarto curso y de presentar un brillante proyecto de fin de carrera que versó sobre un complejo hotelero en la isla de San Simón, a partir de la remodelación de la residencia Stella Maris. Su andadura le llevó a pasar por hoteles como el Iberostar de Mallorca, el Meliá de Barcelona o, el año pasado en Santiago, en el Marriotts del AC Palacio del Carmen. En estos instantes, continuará en esta compañía, pero en la villa de Madrid.

«Estamos casi en el fin del mundo, pero fuera todos nos conocen», bajo su experiencia la proyección internacional con la que cuentan los estudiantes es amplia a causa de un currículo académico en el que «es cierto que posiciona al 95% en el mercado laboral, pero también hay que valorar la calidad de la docencia». Su preferencia es acabar en un puesto administrativo o de gestión con el cliente.

Manuel Oviedo acaba de terminar su primer año y, acorde con el programa del centro, ejercerá de camarero en el restaurante y barra del Ibérica Victoria de Londres. Su preferencia en un principio pasó por estudiar Administración y Dirección de Empresas, pero tras recibir el consejo de unos amigos de sus padres, se interesó por el sistema escalonado de prácticas, que le permite pasar por todos los cargos de un hotel hasta subdirector.

«Aún no sé lo que es dirigir un hotel, primero hay que pasar por todos los cargos de abajo», afirmó Oviedo con humildad y ansias de conocer a fondo el sector, del que le interesan áreas como el norte de Europa -mercado alemán- o el del continente americano en Estados Unidos.

Carlos Tarrío finalizó su segundo año y está completamente inmerso en el hotel Innside Meliá de Madrid. El curso anterior desempeñó funciones de camarero en el W de Barcelona, perteneciente a la estadounidense Starwood. Los últimos quince días depositaron confianza en él y coordinó el evento de presentación de un automóvil Mazda.

En un principio quiso hacer derecho, pero la decana de esta carrera en Santiago le advirtió de los problemas de inserción laboral de la titulación. Su gusto por la parte administrativa y el contacto personal serán esenciales para su cargo actual, ya que se ocupará de la recepción y gestión del alojamiento. Sueña con una gran cadena internacional.

Tradición familiar

Desde los 5 años, María Ourille siempre echaba una mano en las casas rurales que su familia posee en Lousame y Catoira. Esta cuestión hizo que al terminar el bachiller con matrícula de honor dudase de su futuro. Aconsejada por sus padres se matriculó y desde la primera semana entendió que era lo suyo.

Previsora, eligió alemán de segunda lengua y ahora se encuentra en Dresden, en el germano Innside Meliá rotando por los servicios de restaurante. «O importante é poñer en práctica os coñecementos adquiridos», por esa razón prevé aumentar las actividades del negocio familiar y posicionarlo con las modernas técnicas aprendidas en el centro.

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