El pleno de los despropósitos

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

En la sesión para aprobar el plan xeral noiés, el urbanismo quedó en segundo plano en favor de las cuestiones de orden

19 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

A las 9.00 estaban como clavos en el salón de noble de Noia los concejales y algunos madrugadores vecinos que decidieron aprovechar la mañana de ayer para asistir a la sesión convocada con el objetivo principal de aprobar provisionalmente el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM). Pese a que se presumía que este sería el asunto central del debate, el urbanismo quedó por momentos en segundo plano en un pleno en el que se dieron varios despropósitos, desde los cincuenta minutos de reloj que se invirtieron en ratificar la urgencia de la convocatoria hasta el intento de anular dos acuerdos que ya se habían aprobado.

En las más de cinco horas que duró la sesión hubo cuatro recesos. Uno respondió a la solicitud del PSOE de dejar el PXOM sobre la mesa para buscar un consenso aunque eso supusiera tener que adaptarlo a la Lei do Solo que entra en vigor hoy, y los demás a consultas con los servicios jurídicos sobre si estaba debidamente justificada la urgencia de algunos de los puntos del orden del día. De hecho, varias cuestiones que tienen que ver con la organización del Concello quedaron en el tintero ante las dudas planteadas reiteradamente por el PSOE y la Marea sobre la validez de esos acuerdos si llegaban a adoptarse.

El planeamiento

En la recta final de la sesión incluso llegó a sugerirse la posibilidad de anular dos asuntos que ya se habían dictaminado favorablemente, la periodicidad de los plenos y las comisiones informativas, por esas mismas dudas, lo que habría dejado en papel mojado más de hora y media de debate y cerrado el círculo de despropósitos. En cuanto al plan urbanístico, se justificó la urgencia con el argumento la entrada en vigor de la Lei do Solo.

En este asunto hubo un arduo debate que acabó con una votación, cuando menos, curiosa, puesto que el PP apoyó un documento que cuando se aprobó inicialmente criticó con dureza, mientras que el PSOE, partido que presidía el gobierno cuando el plan fue a pleno por primera vez en el 2013, se abstuvo.

El reproche a los populares sobre su cambio de parecer con respecto al planeamiento se formuló desde distintos grupos, a lo que el portavoz, Julio Bustelo, replicó que el debatido ayer «é un plan derivado do que se someteu a aprobación inicial porque se incluíron nove das dezanove alegación que presentou o PP, co cal tivo unha mellora considerable. E ademais incorporáronse cincocentas alegacións dos veciños».

Por su parte, José Pérez, del NOIA, antiguo socio de gobierno del PSOE, aseguró que por parte de los socialistas «non había interese en aprobar o plan» y agradeció el trabajo desarrollado por el gobierno local en el anterior mandato.

El BNG sí votó a favor de la aprobación de un PXOM que ha defendido en los últimos meses por responsabilidad y coherencia, aunque Irati García también criticó las gestiones del gobierno local en los últimos días y aclaró que algunas de las modificaciones que pretendía introducir «podían aceptarse, pero outras eran claramente peticións de parte». El edil de la Marea, Manuel Seijas, fue el más vehemente en sus críticas: «Mentres uns falabamos do interese xeral, outros facíano de resolver intereses particulares», indicó, al tiempo que le dijo al ejecutivo que, si cree que el documento modificado era el mejor para Noia, debería «ser consecuente e traelo a pleno». En esta misma idea incidió el socialista Lage Tuñas: «Tiñan maioría para aprobar ese plan tan mellorado, segundo vostedes, e que estaba amparado pola legalidade, se non o fan é por algo».

La corporación también dio el visto bueno a las obras del plan de ahorro provincial

Además del PXOM, aprobaron las obras que se acometerán con cargo al Plan de Aforro e Investimento (PAI) de la Diputación. A Noia le corresponden algo más de 235.000 euros que se dedicarán a la tercera fase del proyecto de regeneración del malecón de Gasset y a la recuperación del merendero de San Lois.

Nadie en la oposición cuestionó la idoneidad de estas obras, pero sí las formas. La edila del BNG, Irati García, se mostró sorprendida por que «o PP fale disto coma se foran cartos caídos do ceo» y recordó que el PAI es un préstamo al que habrá que hacer frente a partir del 2018. Asimismo, explicó que votaría a favor porque «os demais grupos non tivemos a oportunidade de facer ningunha achega». En los mismos términos se expresó Noelia Estévez, de la Marea, que criticó que no se consultara a los demás partidos. Y el portavoz del PSOE, José Manuel Lage, insistió en lo mismo, añadió que se habían introducido una serie de cambios en el proyecto del malecón (que proviene del anterior mandato) y reprochó al gobierno que «decidiran aplicar o rodillo dos dez concelleiros actuando de forma unilateral». Por su parte, el alcalde, Santiago Freire, defendió que el préstamo permitirá liberar crédito de fondos propios para pagar facturas y reprochó al PSOE: «Puideron ter adxudicado o proxecto e non o fixeron, nós seremos máis dilixentes».