Las quejas por las heces de perros en la calle no tienen su reflejo en multas

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

Durante el último año solo se tramitaron en la comarca una veintena de sanciones

03 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Las quejas ciudadanas por la proliferación de heces de perros en las calles se repiten desde hace tiempo y van en aumento, sin que ello se vea traducido en multas que lleven a los infractores a comportarse cívicamente y a recoger las deposiciones y que, al mismo tiempo, tengan un efecto disuasorio para quienes se muestren tentados a pasar por alto las ordenanzas municipales sobre limpieza diaria.

Tanto policías locales como alcaldes reconocen que diariamente pueden verse excrementos en las calles y parques públicos, pero también indican que es difícil pillar a los infractores y, en la mayoría de los ayuntamientos, el cuerpo de seguridad carece de personal suficiente para realizar patrullas de paisano que permitan detectar a los que incumplen la normativa. Sin embargo, todos reconocen que se trata de un problema que es preciso atajar, aunque las medidas de sensibilización llevadas a cabo hasta la fecha no han dado los resultados esperados. Esta circunstancia es la que permite explicar que, en el último año, solo se hayan puesto una veintena de denuncias a personas que no recogieron las deposiciones de sus mascotas.

Nuevos carteles en Ribeira

Uno de los municipios que tiene actualmente una batalla librada con este asunto es el de Ribeira donde, precisamente, más sanciones se han cursado por este motivo. En el último año han sido 11 y, además, se levantaron trece actas de requerimiento a vecinos que infringieron el reglamento de limpieza. 

Ayer mismo, operarios municipales procedieron a la instalación de once indicadores en los que se insta a quienes vayan con animales a recoger las heces. Asimismo, van a distribuirse expendedores individuales de bolsas en los comercios de las calles peatonales, así como en tiendas de otras zonas de la ciudad. Además, la Policía Local efectuará vigilancias con patrullas camufladas.

En Boiro, donde también tienen una cruzada con esta cuestión, se aprobó una estricta ordenanza que, indica el alcalde, ha conseguido que haya más civismo por parte de los vecinos, pero Juan José Dieste reconoce que todavía queda mucho camino por recorrer. De hecho, el mandatario quiere poner en marcha una campaña informativa y ya tiene en mente varias ideas.

Cabe señalar que el importe de las multas por no retirar las heces no es nada desdeñable. Con carácter general, los importes oscilan entre los 50 euros y los 750 euros. Responsables de diversas policías locales de la zona indicaron que en muchas ocasiones se prefiere advertir a los infractores, con el ánimo de sensibilizarlos para que cambien de actitud.

Sin embargo, todo tiene un límite. Así lo indicaba el jefe de la Policía Local de Rianxo, Antonio Tubío, quien señalaba que el regidor quiere que se adopten medidas contundentes. En este sentido, el oficial manifestaba que tendrá que aplicarse el reglamento y sancionar.

El problema radica en que en todos los ayuntamientos coinciden en señalar que las deposiciones se encuentran en sitios céntricos. En el caso ribeirense, Abesadas es uno de los lugares más conflictivos y, en Boiro, calles como Estatuto de Galicia o la calle Principal. El paseo marítimo rianxeiro está entre las zonas donde esta desagradable presencia es más habitual y en A Pobra, calles peatonales.