Miguel Soldán defiende que la autovía de Barbanza es un vial más que seguro, pero reconoce que, dados los casos de conductores que accedieron a la AG-11 de forma errónea para acabar circulando al revés, era necesario tomar medidas de forma urgente, sobre todo después del accidente mortal ocurrido el pasado mes de septiembre: «Hay que tomarlo en serio para evitar más casos. Otras veces se quedó en un pequeño accidente o en algo anecdótico al conseguir localizar al conductor justo cuando accedía a la autovía». Soldán es consciente de que en las últimas semanas se dieron, a través de diferentes foros, alertas de conductores que aseguraban haber visto coches circulando en dirección contraria. «Sí los notificaron, pero desconocemos qué solvencia podía tener esa información, ya que no localizamos a nadie». Sobre el hecho que sea la autovía de Barbanza la primera de Galicia en la que se reforzará la señalización, Soldán intuye que puede ser el vial de estas características que más casos registra de los que hay en Galicia.