23 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.
No se puede negar que revisar periódicamente los vehículos es algo necesario, que todo el mundo debe hacer por motivos de seguridad. Otro tema es lo que cuesta y como está orquestado el negocio de la ITV. El Estado obliga a los ciudadanos a pagar por un servicio que gestiona una empresa privada, con diversas estaciones repartidas por muchos puntos del país. Es obligatorio y no es barato. Claro que mucho peor es arriesgarse a sufrir una sanción económica, aunque parece que, en este caso, la multa no disuade a los infractores.