«A maior ilusión é dar un premio»

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Este vecino de Ribeira acaba de cumplir 25 años como vendedor de la ONCE

16 dic 2015 . Actualizado a las 12:32 h.

Le cuesta esbozar una sonrisa y medita mucho cada respuesta, pero a medida que avanza la conversación va soltándose un poco y hasta acaba echando una carcajada cuando se le pregunta por alguna anécdota, aunque prefiere guardársela en secreto porque, afirma, «non son cousas para poñer no periódico». José Andrés Lampón Dios nació en Carreira hace 44 años y lleva más de media vida vendiendo el cupón de la ONCE. Concretamente, 25 años, motivo por el cual su empresa, la Organización Nacional de Ciegos de España, le entregó un diploma y una medalla conmemorativa de esas bodas de plata. Su futuro lo tiene claro: «Espero retirarme aquí».

José Andrés Lampón tiene cataratas congénitas y fue operado por primera vez con nueve meses: «Pasei polo quirófano en cinco ocasións, pero non se resolveu nada». Sus dificultades de visión motivaron que estudiase en un colegio de Pontevedra. En el año 1980 pasó a convertirse en miembro de la ONCE y un 16 de noviembre, con 18 años, empezó a comercializar el cupón. Durante los primeros cuatro años pateó las parroquias de Carreira, Castiñeiras y Aguiño ofreciendo la suerte a los vecinos y luego pasó a tener un puesto fijo de venta.

«Que veña a sorte»

Su quiosco se encuentra en la calle Galicia, a un paso de la iglesia de Santa Uxía. Al pequeño espacio que ocupa no le falta de nada, José Andrés tiene todo lo necesario para desarrollar su trabajo y algún elemento extra, como una herradura y una cruz de Caravaca porque, afirma: «Todo é importante para axudar a que veña a sorte».

Sea o no con la colaboración de esos amuletos, durante estos años de actividad ha repartido varios premios importantes: «Un de 600.000 euros e outro de 300.000. O último foron tres cupóns agraciados con 105.000». Lampón asegura que le encanta tratar con los clientes: «Teño compradores que levan moitos anos vindo. A maioría son xente maior, os mozos veñen pouco».

Para este vendedor «a maior ilusión é dar un premio» y reconoce que vive con emoción cada sorteo, porque siempre tiene la esperanza de haber sido el artífice de una lluvia de euros para quienes acuden a su puesto cada día, bien sea para coger un rasca, un sueldazo o cualquiera de las variedades de la ONCE: «O cupón do venres e o produto estrela».

Ahora sus deseos se concentran en el sorteo que la organización realizará el 1 de enero: «Por dez euros poden tocarche 400.000. Gustaríame que tocase aquí».

Una oportunidad

El ribeirense indica que trabajar para la ONCE es una satisfacción: «É unha oportunidade que me deron. De non ter este posto de traballo seguramente estaría encerrado na casa».

A lo largo de estos años, Lampón Dios ha visto como la informática y los avances tecnológicos le facilitaban su labor. Ahora solo tiene que acercar el código de barras del boleto a la pantalla de la máquina para que una voz indique si está o no premiado: «Antes había que facer as devolucións por valixa, pero agora faise co dispositivo electrónico e podes rachar o boleto porque queda todo rexistrado».

Esto no solo facilita la actividad de los profesionales de la ONCE, sino que también evita la picaresca de que alguna persona intentase colarle al vendedor un cupón no premiado.

Satisfecho por el trato diario con sus clientes, a cada uno de los cuales desea suerte antes de que abandonen la ventanilla, Lampón espera seguir regalando fortuna.

Sus aficiones. A José Andrés Lampón le encanta navegar por Internet, algo que las nuevas tecnologías le permiten hacer. Dispone de un teléfono móvil que, en apariencia, es igual que cualquier otro. Sin embargo, todos los comandos se activan por la voz, lo que posibilita a este ribeirense buscar todo aquello que le interesa a través del gran mundo de la Red.