El valor medio de los 8.111 kilos que se despacharon en Ribeira alcanzó los 8,39 euros y buena parte no llegó a los 5 porque las piezas estaban vacías
18 nov 2015 . Actualizado a las 05:00 h.La temporada de la centolla está siendo un fracaso. Esta conclusión no está apuntalada en la percepción subjetiva de los profesionales que salen al mar, o en la de los mayoristas que la compran en lonja. Se trata de un hecho constatable que se sustenta al analizar la cotización media de los 8.111 kilos vendidos desde el día 9 en la rula de Ribeira, y que se fija en 8,39 euros por kilo. En términos globales, la facturación total que ha generado la venta del crustáceo llegó a 68.045 euros, una cifra que, según algunos profesionales consultados con años de experiencia, podría ser mayor si las piezas estuviesen llenas.
Una placera de Ribeira, con más de 35 años de trayectoria, retrataba ayer la causa de esta mala campaña. Y lo hacía con ironía: «Estas centolas non dan nin para facer un salpicón. Están baleiras e nin as patas valen para chupar». Lo cierto es que la vendedora sabe de lo que habla. Muchos de los 8.111 kilos despachados en Santa Uxía se malvendieron a precios que no superaron los 5 euros. «Para isto é mellor non ir a por elas, pero dende arriba (en alusión a la Xunta) fixan a apertura de forma errónea. É certo que nos mercados e supermercados atópase centola, pero de que vale se logo cando se coce e se abre non se atopa nada. ¿É esa a imaxe do marisco de Galicia e de Arousa que queremos exportar?», razonaba un armador de Ribeira durante la subasta de ayer por la tarde.
Protestas en Muros
La lonja de Muros recibió las primeras descargas el lunes. Salvo las mejores piezas, que se vendieron a 18 euros, el grueso hubo que despacharlo a precios ínfimos que también generaron malestar entre los profesionales por iniciar la campaña en noviembre.
José Mariano Lago Patron Mayor de Lira
«En febreiro é cando está máis rica e nós xa comezamos en decembro. Agora é moi pronto»
El hecho de que Lira sea una reserva marina hace que la cofradía de esta localidad carnotana, en cierta medida, vaya un poco por libre. En lo referido a la centolla, el patrón mayor, José Mariano Lago, lo tiene claro: «En febreiro é cando está máis rica e nós xa comezamos en decembro. Agora é moi pronto. Isto non quita que respectemos o que fan os outros, a ver se alguén vai a tomar a mal o que digo». La fecha señalada en Lira para empezar a coger este crustáceo es el primer lunes de diciembre, y eso que este año se adelantó una semana. «Nós entendemos que decembro aínda é cedo, pero nese mes, e escollendo ben, atópanse pezas que están cheas e se poden vender coincidindo co Nadal a bo prezo. Agora é moi cedo e veñen baleiras, así non ten sentido ir a por elas. Nós cremos que, no caso de que tivésemos aberta a veda, venderíanse a un prezo demasiado baixo e non gañaríamos nada. Ademais de perder prestixio o marisco que se vende en Lira, por iso temos claro que canto máis tarde se abra será mellor para todos, incluído o propio medio mariño», concluyó Lago.