A clase con el libro electrónico, pero sin conexión a Internet

Álvaro Sevilla Gómez
Álvaro Sevilla RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

MARCOS CREO

Los colegios denuncian que el pésimo acceso a la Red bloquea la implementación del sistema

18 nov 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Los colegios pobrenses Salustiano Rey y Pilar Maestu, además del mazaricano CPI A Picota, fueron los únicos de la zona barbanzana que se sumaron al proyecto del libro digital. Esta iniciativa, puesta en marcha por la Consellería de Educación el pasado curso, tenía como objetivo que los jóvenes aprendiesen a manejarse en las nuevas tecnologías y que viesen los dispositivos electrónicos como una herramienta de trabajo. Sin embargo, desde las directivas denuncian que la implantación no ha sido la más correcta y que la pésima conexión a Internet que tienen en sus centros impide que las clases se desarrollen con normalidad.

A los problemas con la Red, los responsables de implantar el sistema digitalizado en las aulas añaden que durante las primeras semanas no pudieron descargar los libros de la plataforma desarrollada por la Xunta. Esto ha obligado al colegio de A Picota y al Salustiano Rey a tener que comprar libros digitales propios, al no poder esperar a que el servicio se pusiera en marcha.

El director del Pilar Maestu, Vicente Vázquez, afirma que en su centro el primer problema es la mala conexión a Internet: «Impide que os rapaces descarguen as materias que necesitan».

Uno de los profesores que tiene que vivir en sus propias carnes la lentitud de la Red defiende que «é imposible dar clase, os nenos, se ven que a plataforma non funciona, ou se un vídeo se colga, desconectan rapidamente e despois é moi complicado que se volvan concentrar na clase».

Sin libertad para el docente

La última reclamación de los maestros es la falta de libertad para llevar la materia. «Non podemos decidir o tema polo que queremos comezar, a Xunta vai incluíndo os capítulos dos libros e telos que seguir se queres dar clase», afirma un profesor.

Parece que, por el momento, el libro no conecta con la comunidad educativa.