Los partidos se abonan al «low cost»

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez NOIA / LA VOZ

BARBANZA

<span lang= es-es >Cartelería hecha en casa</span>. Los que se trabajan de verdad, en el sentido más literal, su propaganda son los integrantes del Partido da Terra de Lousame. Nueve folios impresos en casa se convierten, tras una minuciosa labor de corta y pega, en los carteles para la campaña electoral.
Cartelería hecha en casa. Los que se trabajan de verdad, en el sentido más literal, su propaganda son los integrantes del Partido da Terra de Lousame. Nueve folios impresos en casa se convierten, tras una minuciosa labor de corta y pega, en los carteles para la campaña electoral. Marcos Creo< / span>

Los grupos políticos apuestan por el reciclaje para ahorrar en una contienda electoral que será más austera que las convocatorias anteriores

09 may 2015 . Actualizado a las 05:05 h.

No es que sea inútil, pero los políticos están cada vez más convencidos de que el dispendio que otrora se hacía en las campañas electorales no es directamente proporcional a los resultados obtenidos, por no decir que, en realidad, no sirve para nada. Habrá que ver si siguen pensando lo mismo cuando la crisis no sea más que un mal recuerdo, pero, de momento, los partidos se abonan al low cost y el gasto en las dos semanas que quedan para las votaciones del 24 serán más comedidos que en otras convocatorias electorales.

Sea cual sea la formación política a la que se le pregunte, todas coinciden en que no es el momento de gastarse un dineral, o incluso empeñarse pidiendo un crédito, para empapelar la comarca de arriba a abajo. Las nuevas candidaturas surgidas de los movimientos ciudadanos que se han organizado en varios concellos barbanzanos son el principal ejemplo de austeridad, básicamente porque apenas cuentan con recursos para poder llevar a cabo una campaña al uso. Así que toca tirar de imaginación y de otras herramientas para transmitir su mensaje a los vecinos, cono Internet.

Presupuestos exiguos

La presencia en las redes sociales de la Marea Cidadá de Noia es una constante desde su creación, y continuará siéndolo de aquí a la jornada de reflexión porque los 550 euros que tienen de presupuesto para la campaña no dan para grandes alegrías.

Rianxo en Común es otra de las formaciones novatas en estas elecciones y, a ojo de buen cubero, los posibles que se gastarán en darse a conocer no llegan a los 400 euros. La falta de presupuesto tendrán que suplirla gastando suela para llevar los dípticos con su programa a la parroquias del municipio. Pero no son las nuevas incorporaciones al panorama político barbanzano las únicas que harán campaña puerta por puerta, también los grandes partidos bajarán al asfalto.

Por ejemplo, el BNG de Ribeira ha renunciado esta vez a una práctica tan habitual como el mailing, que consiste en el envío de cartas personalizadas a cada elector con el programa del partido. Esta modalidad tiene un coste elevado -otros grupos, como IPR, también han optado por ahorrarse los alrededor de seis mil euros que les costaría- así que lo que harán los nacionalistas es suplirla «co traballo dos militantes», que serán los encargados buzonear sus papeletas y propuestas. También ahorrarán en los programas, ya que, en lugar de editar un libro como hace cuatro años, se han decantado por unos sencillos folletos.

El PSOE de Noia prescindirá de los mítines clásicos, salvo los dos grandes actos de apertura y cierre de campaña, y optará por reuniones y un contacto más directo con los vecinos.

Reciclaje de material

Una de las prácticas más extendidas para ahorrar en esta campaña será el reciclaje de material que sobró hace cuatro años, o más. Hay quien empleará incluso banderolas del año 2003.

Uno de los candidatos que tirará de fondo de armario para hacerse visible en las calles es el del PP de Ribeira, que utilizará carteles y pancartas recuperados de la cita con las urnas del 2011. Tres cuartos de lo mismo hará el BNG sonense. Dice su cabeza de cartel que siempre intentan reducir gastos, así que reutilizan desde banderolas y pancartas a camisetas, carpetas o las tarjetas de los interventores.

Menos cantidad

Que los partidos se están apretando el cinturón es algo que también se evidenciará en la cantidad de propaganda de colgará de paneles y farolas. Para un municipio de la extensión de Porto do Son, el PP contará con cincuenta banderolas para repartir por todas las parroquias, mientras que los típicos carteles con la cara del candidato también verán reducida su presencia.

Los populares de Boiro cuentan con unas cuantas banderolas más, unas 120, pero la cifra está muy por debajo de las 500 que llegaron a colocarse en anteriores convocatorias. Dice su candidato que la suya será una campaña «clásica e austera, sen festas nin espectáculos na rúa».