Cóctel de diversión y tradición a expensas de lo que dicte el cielo

m. b. xiráldez RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Los servicios de emergencia estarán en alerta pese al riesgo alto de lluvia

22 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Ni qué decir tiene que las condiciones meteorológicas serán determinantes a la hora de dictar sentencia sobre el éxito y el fracaso de la noche de San Juan. Hace años ya que las sardinas, debido claro está a su escasez y elevado precio, dejaron de ser fundamentales para dar la bienvenida al verano, y los otros dos ingredientes fundamentales, ganas de diversión e interés por mantener la tradición, están a estas alturas garantizados. Lo confirman la gran cantidad de solicitudes de quema que se han concedido por parte de los concellos de Barbanza y las estructuras de las cacharelas que empiezan a cobrar forma en distintos puntos de la comarca.

Son muchos los amantes del San Juan que a estas alturas miran al cielo y razón no les falta. El ambiente de tormenta que reina en estos días hacen que las previsiones que periódicamente facilitan distintos servicios de meteorología cambien prácticamente en cuestión de horas. En la tarde de ayer, las que ofrecía Meteogalicia no eran nada esperanzadoras. Según este organismo dependiente de la Consellería de Medio Ambiente, el cielo amanecerá prácticamente despejado mañana, pero se irá cubriendo a medida que pasen las horas, aumentando las probabilidades de lluvia, que de cara a la noche, son muchas.

Pero, como el panorama meteorológico puede dar un vuelco, los servicios de emergencia de la comarca están diseñando planes especiales para que la noche más mágica del año no depare sorpresas desagradables. En varios concellos, agentes de la Policía Local y de Protección Civil dedicarán buena parte de la jornada de mañana a vigilar los puntos calientes para comprobar que las montañas que se han dispuesto para ser prendidas a la medianoche cumplan una serie de requisitos básicos. Entre los fundamentales está que guarden una distancia mínima con viviendas o zonas forestales y que no contengan material inflamable como enseres domésticos y neumáticos.

Además, se hace un llamamiento especial a los responsables de las hogueras para que tengan a mano una manguera o un punto de recogida de agua por lo que pueda pasar. La aparición de viento, que de momento no figura en las previsiones meteorológicas, podría jugar una mala pasada a aquellos que tengan la diversión como única meta para la noche de San Juan.

Las imprescindibles hierbas

Comer sardinas y saltar las brasas para espantar los malos espíritus son dos de los objetivos que muchos barbanzanos esperan cumplir mañana. A mayores, pese a que se trata de una tradición que se está perdiendo paulatinamente, todavía hay quien, en la mañana del martes, cumplirá con el ritual de lavarse la cara con el agua de San Juan.

Todavía hay tiempo suficiente para contribuir a perpetuar esta tradición, pues los montes de la zona y los jardines de muchos vecinos están nutridos de especies que pueden emplearse en la elaboración del mágico preparado. De lo que se trata es de hacerse con un manojo de plantas que cumplan tres cualidades básicas: desprender un olor especial, tener aplicaciones medicinales y, sobre todo, ser las elegidas para repudiar a los seres maléficos. Para quienes no sepan a qué pueden echar mano, ahí va una relación: ruda, hierba luisa, fiúnchos, romero, orégano, laurel, pétalos de rosa, malva-rosa y hortensia. Pueden completarse con hojas de higuera, naranjo o vid de uvas blancas.