Un talento innato que no tiene techo

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

Campeona del mundo júnior de triple salto con 16 años, ahora quiere ser olímpica en Brasil

27 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Ana Peleteiro BRIÓN aTlETA

A Ana Peleteiro le gusta correr. Pero también saltar. O más bien volar. Sobre todo aquel día de julio del 2012 que completó, en el estadio olímpico de Montjuich, la marca histórica de 14 metros y 17 centímetros que le dio, con tan solo 16 años, el título de campeona del mundo júnior de triple salto. Desde entonces, la vida de esta joven de Ribeira se ha metamorfoseado. Pasó de ser una anónima promesa nacional a estar considerada la joya de la corona del atletismo patrio. Una estrella que, con un talento pocas veces visto, está llamada a continuar como mujer la carrera brillante que empezó a escribir de niña.

Ahora su vida está en Madrid. Y cuando puede, y sus obligaciones se lo permiten, en su casa y con sus amigos de Ribeira. En la capital de España no para. Ya sea para entrenar, competir, o para atender los compromisos de la multinacional alemana que la patrocina, su agenda es intensa. Atrás quedan los inicios humildes e ilusionantes en las pistas de atletismo de A Alta, en A Pobra, bajo el paraguas de Asociación de Atletismo e Deportes do Barbanza.

Entonces tenía 11 años, ahora ya alcanzó la mayoría de edad. En este tiempo su palmarés se ha disparado con premios que avalan una precoz trayectoria triunfal. Los últimos fueron a finales de marzo con dos oros en el nacional júnior de pista cubierta. Aunque tampoco se puede olvidar que el pasado diciembre recibió el Premio Princesa de Asturias como mejor deportista de 18 años. Su presente está ligado a la sección de atletismo del F?.C. Barcelona, y aunque son muchas las citas oficiales que tiene hasta el 2016, el objetivo está claro: estar en la Olimpiada que tendrá lugar dentro de dos años en Río de Janeiro.

Con peso en el COE

El Comité Olímpico Español (COE) lo sabe y cuenta con ella desde hace tiempo. Basta como ejemplo que el pasado mes de septiembre formó parte de la expedición, organizada por este organismo, que viajó a Buenos Aires para defender la candidatura olímpica de Madrid 2020.

«Conocí a mucha gente y e hice buenas amistadas que ahora tengo la suerte de mantener al estar en Madrid. Lo cierto es que teníamos muchas esperanzas de que ganase la candidatura española, pero no pudo ser», explicaba esta semana desde la capital de España.

Ribeira, su casa, los amigos o playas, como la de Castiñeiras, son recuerdos imborrables para Ana Peleteiro. Regresar a su localidad natal, en este momento de su vida, supone una vuelta constante a una infancia feliz y despreocupada que dista mucho de su realidad actual. «Cuando voy a Ribeira es diferente. Las tardes las paso con los amigos y por la noche no salgo para hacer vida familiar y descansar», confiesa. Y es que esta disciplina, que conlleva un gran sacrificio, es el peso que tiene que pagar para seguir creciendo en lo deportivo. Son muchas las voces especializadas en atletismo que la señalan como una promesa, ya hecha realidad, que puede hacer historia en el atletismo nacional de la misma forma que en su día la hicieron otros iconos de este deporte como Fermín Cacho o Abel Antón.

Lo que parece claro es que el techo de esta joven, aficionada reconocida del Celta de Vigo, aún está por llegar. La cita olímpica de Río 2016 puede ser el escenario perfecto para hacer que su nombre siga perpetuándose en la historia no solo del deporte nacional, sino también mundial, con nuevos récords y medallas que agiganten su leyenda.

Entre los 11 y los 17 años se formó en la Asociación de Atletismo e Deportes do Barbanza.

Ganó, entre otras muchas cosas, el mundial júnior de triple salto y fue elegida mejor atleta española júnior en el 2011, 2012 y 2013 por la Real Federación Española de Atletismo.

Desde octubre compite con la sección de atletismo del F.?C. Barcelona, además de ser asidua en las concentraciones de la Federación Española.