El verano es tiempo de romerías, de comidas campestres ambientadas por el son de gaitas y panderetas. Una de las citas ineludibles es la de Neixón, que el pasado fin de semana se llevó a cabo con gran éxito de público. Ni siquiera Francisco Triñanes Saborido, a sus 101 años, se quiso perder la fiesta. Allí se plantó, arropado por algunos de sus hijos, como Antonio, Ramón y José; y por su nuera Isabel Patiño. También ocuparon una enorme mesa situada a la sombra de los pinos los miembros de la familia Miranda, que acudieron con Loly Ferreirós, Xefa Silva, Mari Reboiras, Teresa Miranda y Susana Eulalia Blanco. También cumplieron con la tradición de asistir a la misa, en la que varios pequeños recibieron la primera comunión, participar en la procesión y tomarse unas tazas de vino un grupo de amigos formado por Francisco Pérez, Juan Manuel Alonso, Ramón Mariño y Guillermo Outeiral.
Pero la fiesta arrancó este año en Exipto antes de lo habitual. El día anterior a la romería hubo un serán, en el que varias agrupaciones, con músicos y bailarines de edades muy diversas, animaron la noche. Allí estaban, por ejemplo, los veteranos de A Dorniña de Abanqueiro, la agrupación que se encargó de la organización de la foliada. También, desde el mismo Boiro, se sumaron un nutrido grupo de integrantes de Xilbarbeira. Del mismo modo, aportaron su grano de arena artístico Abeloura y Ruxidoura.