Las fiestas abarrotan la comarca

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

El calor moderado ayudó a que hubiese más gente en las celebraciones

22 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El verano es sinónimo de fiesta, y la fiesta equivale a movimiento y gente. Así es Barbanza durante los meses de calor, una comarca que vive de celebración en celebración hasta el mes de septiembre. Este fin de semana fue el primero que registró abarrotes importantes. La Dorna de Ribeira tiene mucha culpa, ya que esta fiesta sigue acercando a Ribeira a muchos jóvenes -y no tan jóvenes- que aprovechan la juerga para conocer sus playas y rincones. Ayer fue el turno del Jan Prinx de carrilanas. Los bólidos volvieron a evidenciar la imaginación que tienen los que construyen estos artilugios, que descendieron por la Costa da Mámoa. Y es que la originalidad volvió a ser el plato fuerte de esta actividad, que ayer vivió un pequeño susto cuando dos chicas resultaron heridas al ser golpeadas por estos artefactos.

En Xuño también están de fiestas, y no fueron pocos los vecinos que durante el fin de semana se dejaron ver por esta parroquia sonense. El sábado se vivió uno de los mejores momentos con un completo espectáculo de musica y luces.

Una cena a lo grande

La comisión que organiza el Carme dos Pincheiros de A Pobra recaudó unos 800 euros en la cena popular organizada el sábado por la noche en la rampa del pantalán. Churrasco, jureles asados, tortilla, empanadas o callos formaron parte del menú y el dinero se destinará a al organización de esta celebración que tiene lugar cada mes de agosto.

El octavo festival de bandas de Boiro también contó con el respaldo del público en la plaza del centro social. Davértula, Vila de Cedeira y la formación de Meis pusieron sobre la mesa su talento y precisión para reproducir numerosas piezas.