El esfuerzo de los participantes en MultiVoz fue recompensado con un delicioso menú
19 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Merecidísimo fin de fiesta. Las calorías que se dejaron en el camino los participantes en las rutas de MultiVoz tuvieron recompensa. Desde primera hora de la mañana, los fogones se prepararon para cocinar ese plato, en el que el arroz era solo un ingrediente entre otros muchos, como mejillones, gambas, pollo, conejo y carne de cerdo. Algunos todavía tienen el regustillo en el paladar de esta receta. Aunque el chef, Gerardo Ollero, no quiso desvelar todos los secretos de la preparación, confesó que un chorrito de coñac le dio el toque final. El supermercado Eroski aportó la materia prima y este cocinero demostró su gran experiencia en la elaboración de este manjar ante un batallón de personas.
El sol estaba en lo más alto cuando el aroma que desprendía la paella gigante desde el exterior del pabellón de A Silva hacía la boca agua a los presentes. Los participantes iban llegando de forma escalonada y se preparaban para sentarse a la mesa. Alrededor de ella compartieron más que una comida, también las anécdotas del recorrido y los buenos momentos.
Fueron muchos los miembros de la organización que velaron para que todo saliera a pedir de boca. Además de la paella, también se sirvieron empanada y conservas de la tierra. De postre rosca y frutas frescas de lo más variadas.
«Está todo boísimo»
Este fue el colofón a las actividades que MultiVoz brindó con motivo del 25 aniversario de la edición de La Voz de Barbanza. Un cuarto de siglo no se cumple todos los días y para celebrarlo fue necesario cocinar un plato igual de grande que el motivo de la fiesta. Los comensales mostraron su satisfacción con el recibimiento y el menú. «Está todo boísimo», se escuchaba entre la multitud. La lluvia llegó en forma de arroz y en la sobremesa el sol seguía poniendo la guinda a un día que dejó atrás las nubes más grises.