Durante el año pasado, se presentaron en la oficina municipal de consumo de Noia un total de 369 reclamaciones solicitando el arbitraje en relación con las participaciones preferentes y subordinadas por un importe de 6.943.746 euros. En este año van 44, por una cantidad de 672.987 euros. En total, son más de 7,6 millones de euros los que se reclamaron por esta vía. Y, desde la experiencia, considero el arbitraje de Consumo una buena salida para los afectados antes de acudir a la vía judicial, pues de no aceptar el arbitraje el banco, esta siempre queda abierta.
Uno de los problemas que plantea esta alternativa es la gran cantidad de afectados que hay y el hecho de que Consumo depende de que la entidad financiera de turno acepte el arbitraje, y esto está en manos, según creo, de una consultora externa a la entidad.
De los laudos de los que tuve conocimiento, en casi todos devolvieron íntegramente el dinero, y en otros realizaron un ajuste según los intereses recibidos, que, sumando unos y otros, siempre superaban o igualaban el capital depositado, independientemente de valorar si es justo o no.
Aunque no puedo asegurarlo con rotundidad, pero partiendo de la información que me dan, a quienes se les ha devuelto el dinero, en torno a un 30% de los afectados, han resuelto su situación por esta vía. Y desde hace unas semanas, también en el caso de las subordinadas, ya que antes solo entraban las participaciones preferentes.
Creo que existe una buena disposición por parte de las entidades para devolver el dinero a los afectados, el principal problema es que el proceso es muy lento.