Este boirense recorre parte del planeta participando en todo tipo de campeonatos
19 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Víctor Rodríguez Blanco nació en Boiro en 1972. Es un apasionado de los dardos, y este deporte le ha dado muchas satisfacciones. Trabaja para una empresa de máquinas recreativas de Cangas que organiza campeonatos y consiguió numerosos títulos. Fue subcampeón del mundo por parejas en el 2009. A nivel gallego, consiguió el título en quince ocasiones, también por parejas, y siete veces en competición individual.
-¿Cómo empezó usted en este deporte?
-Comencé con los amigos en las ligas locales, y jugué durante varios años. Cuando conocí al vigués Alejandro Salgado empecé a viajar fuera de Galicia.
-¿Qué es para usted esta especialidad, un deporte o una diversión?
-Las dos cosas. Una diversión porque juegas a lo que te gusta y con los amigos, y un deporte porque, para intentar llegar a lo más alto, tienes que sacrificar muchas horas de entrenamientos.
- ¿Qué modalidad practica?
-A lo largo del año hay varios campeonatos 501 y cricket, entre otros. Normalmente practico todos, depende sobre todo de la liga que esté disputando en ese momento.
-¿Se hacen muchas amistades jugando?
-Muchísimas, sin lugar a dudas. Es lo mejor que tienen los campeonatos. La amistad es tanta que incluso acabas jugando en alguna ocasión con la gente de fuera de Galicia. Yo llegué a jugar de pareja con el japonés Kazumo, uno de los mejores de su país, cuando estuve en Taiwán.
-¿Cuál es es recuerdo más bonito que tiene compitiendo?
-Tengo varios. Uno de los mejores es el del campeonato de España por equipos que se celebró el año pasado en Santander y ganamos. Eran compañeros míos Jose, Julio y Ángel. Tampoco se me olvidará el subcampeonato del mundo del 2009 de Las Vegas jugando con Chicha, un colega de Noia.
-¿Cual fue el momento más triste?
-No hubo momentos tristes porque, si ganas, perfecto y si no, siempre te queda el haber conocido nuevos amigos y otros países. Y por supuesto, la amistad que entablas con tus oponentes.
-Fue seleccionado para jugar con el equipo español, ¿qué se siente al defender a su país?
-Una inmensa alegría y una gran responsabilidad. Defender a España es un orgullo. Cuando te lo dicen estás como en una burbuja y te acongojas un poco, pero después sales a hacerlo lo mejor posible. La primera vez fue en el campeonato del mundo por selecciones disputado en Croacia y fue una experiencia maravillosa. Logramos un meritorio cuarto puesto.
-¿Cómo sufraga la participación en los campeonatos?
-Hay una liga la llamada Radikal que si vas ganando vas consiguiendo viajes para acudir a campeonatos y te pagan los desplazamientos y los gastos.
-¿Es complicado competir en Las Vegas o Taiwán?
-Claro. Estás compitiendo con los mejores del mundo y peleando con ellos. Nunca soñé llegar tan lejos en esta modalidad.
-¿Qué fue lo que más le sorprendió de Las Vegas?
-Todo. Por mucho que te lo imagines, acabas con la boca abierta. En esa ciudad no hay día ni noche. Está abierto todo a todas horas. Lo del juego es una locura. A nivel de los dardos, lo que más me sorprendió es la cercanía, el buen rollo que tienen los jugadores con caché, como Paulin, varias veces campeón del mundo.
-¿Donde hay más tradición a los dardos?
-Sin lugar a dudas, en la zona de Levante. Organizan grandes campeonatos y la mayoría de los patrocinadores están por allí.
-¿Que países mandan en este deporte?
-Inglaterra tiene una gran tradición y actualmente tiene al mejor jugador del mundo, Phil Taylor.
Víctor Rodríguez Blanco exsubcampeón del mundo de dardos