El gobierno rianxeiro aplaude la sentencia que ordena derribar un edificio de la villa

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

El dueño del inmueble tiene tres meses para presentar el proyecto de demolición

17 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Fue el Concello el que dio inicio al expediente para que se declarase ruinoso y se derribase un edificio que preside la entrada a la villa rianxeira, así que no resulta extraño que la sentencia firme del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que desestima el recurso interpuesto contra la demolición del inmueble haya sido recibida con satisfacción por parte del gobierno local, por más que se insista en que no es plato de buen gusto tener que tomar este tipo de medidas.

El alcalde rianxeiro, Adolfo Muíños, calificó de «positiva» la sentencia dado que el edificio «estaba dando bastantes problemas de seguridade. Teñen caído cascotes, cristais, colouse dentro xente a durmir... E hai dous meses deteriorouse a estrutura de madeira que se colocou para evitar que caera». Teniendo el cuenta el estado de deterioro de la construcción, Muíños considera que la demolición «é a única solución para ese inmoble, non caben medias tintas». Por último, el mandatario reiteró que la desaparición del inmueble es una vieja demanda de la sociedad rianxeira.

En el mismo sentido se expresó el teniente de alcalde, Carlos Gey, que manifestó que el derribo de la construcción «é unha demanda veciñal e do propio Concello, non é prato de bo gusto, pero neste caso está todo o mundo de acordo. Nin sequera o propietario do edificio presentou recurso algún contra a orde de demolición».

Plazo fijado

De hecho, quien recurrió a los juzgados contra la decisión adoptada en su día por el anterior gobierno local no fue el dueño del inmueble, sino el titular de la farmacia que se encuentra en el bajo del edificio. En lo que respecta al propietario de la construcción, ahora tendrá que presentar un proyecto de demolición.

Según indicaron desde el ejecutivo rianxeiro, se ha establecido un plazo de tres meses para elaborar ese proyecto que, una vez sea aprobado por el departamento municipal de Urbanismo, convertirá en escombros el viejo edificio.