El hermanamiento entre los municipios de A Pobra y Vilanova significó el final de un pleito histórico entre ambas localidades, que se disputaban la cuna del atemporal Ramón María del Valle-Inclán. Lo sellaron en aguas de la ría arousana, el mayor nexo de unión, junto al escritor que ambos términos tienen. En este caso, no se puede decir que pasado el día, pasada la romería, ya que las dos Administraciones locales mantienen latentes tanto iniciativas culturales como empresariales que fomentan la marca turística de ambas localidades.
Un ejemplo es la ruta marítimo literaria que durante los meses estivales recorre, además de la ría de Arousa, otros espacios significativos como el alto de A Curota, el museo que el escritor tiene la villa pobrense o su casco histórico. Tres años después de formalizarse el hermanamiento, el regidor de A Pobra, Isaac Maceiras, califica esta actividad como exitosa, y añade que las visitas institucionales que ambos equipos de gobierno realizan con motivo de las fiestas patronales, es otra fórmula para poner en valor esta relación histórica.