El trazado en el que se cuelan los caballos

La Voz

BARBANZA

La pesadilla que supone salir de Barbanza hacia el sur gallego la conocen bien los conductores de la comarca. De ahí que empresarios y vecinos se indignen con el hecho de que la Xunta de Galicia no ponga dinero sobre la mesa y de una vez por todas se arregle el vial que va desde Rianxo hasta la conexión con la AP-9 en Caldas. Y es que a los sucesivos accidentes hay que sumarle otros inconvenientes. Por ejemplo, las incursiones de ganado equino en esta carretera.

No son uno ni dos los conductores que, sobre todo en horas de poca luz, se encontraron con la desagradable sorpresa de que había caballos en este trazado. Uno de esos pilotos explica que, como iba despacio, le dio tiempo a maniobrar y no acabó empotrándose contra los equinos. Eso sí, se fue a casa con un susto enorme y con la sensación de que estaba vivo de milagro. De hecho, aunque es habitual de la carretera, ya no pisa el acelerador cada vez que pasa por ella, sobre todo si es de noche y llueve, circunstancias que se daban el día que sufrió el percance.

Señalización especial

La realidad es que esta situación, la de que los caballos u otros animales salvajes como los corzos y jabalíes se cuelen en viales, es frecuente en Galicia. Sin embargo, en otras carreteras hay numerosos indicadores, incluso pintados sobre el asfalto, para que los conductores tengan en cuenta esta circunstancia. En el caso del trazado de Catoira, la Administración titular de la vía, la Diputación de Pontevedra, ni siquiera tuvo todavía el detalle de poner una vistosa señalización que alerte del problema.

La pereza de la Administración con este vial llega a tal punto que a algunos conductores incluso les sorprende lo que debería ser algo habitual y normal: a los pilotos les llamó la atención que, recientemente, un día de lluvia, unos operarios limpiasen a fondo el vial para librarlo de las ramas que habían ido cayendo sobre él. El esmero que se puso fue tal que parecía algo increíble.

Si con este cóctel de ganado suelto, curvas sinuosas o ramas en la carretera fuese poco, resulta que últimamente los conductores también detectan otra cuestión: un aumento del tráfico pesado en este vial. Una de las hipótesis que barajan quienes son habituales de este trazado es que el número de camiones que transitan por la zona se haya multiplicado por las obras del AVE, que se están llevando a cabo a pocos metros del vial de Catoira. Hay que recordar que si llegan materiales del sur gallego lo habitual es que cojan este camino para acceder a los trabajos del ferrocarril de alta velocidad en la zona barbanzana. Porque una de las alternativas, la de seguir por la AP-9 hasta Padrón y luego venir por la autovía, supone más gastos.