Define el escritor latinoamericano Mario Vargas Llosa el término incertidumbre como «una margarita cuyos pétalos no se terminan jamás de deshojar». Pues bien, después de casi siete años al frente de la escuela infantil municipal de Ribeira, los empleados seguimos trabajando con la esperanza de que una solución justa y razonable nos aguarde a la vuelta de la esquina.
Nos vemos obligados a suplir cada día que pasa la falta de medios con montones de imaginación y coraje. Entendiendo que la paciencia tiene que tener siempre más poder que la fuerza y rogamos desde la escuela infantil para que los responsables políticos que representan el Ayuntamiento de Ribeira pongan todos los medios que sean necesarios para garantizar la continuidad de la guardería. Ojalá no sea necesario hacer ruido, la protesta o la queja. Ojalá no sea ya demasiado tarde.