La temperatura máxima descendió más de 10 grados desde el sábado
18 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Sin previo aviso y sin armar demasiado jaleo parece haber llegado el otoño a la comarca de Barbanza. Y es que en cuestión de horas se vivió el cambio de estación, impresionando a los vecinos que la semana pasada, lejos de cubrir sus hombros con una chaqueta, se torraban al sol que más calentaba. Para muestra un botón. El termómetro de la farmacia de la calle peatonal de Ribeira marcaba 33 grados centígrados el sábado a las tres y cuarto de la tarde. Esta temperatura, más típica de las horas centrales de un día de julio que de pleno mes de octubre, hacía gozar a los barbanzanos de una segunda parte del verano, que llenó las playas de bañistas. Sin embargo, el cuento cambió hoy de forma significativa cuando a la misma hora y en el mismo lugar el mercurio bajaba en más de diez grados, hasta los 22.
Y así, como por arte de magia, los que ya creían que pasarían de las camisas de manga corta al plumífero de un día para otro y casi por Navidad, se sorprendían al comprobar que llegaba el entretiempo, momento en el que la diferencia entre las temperaturas máximas y mínimas es más acusada y donde los resfriados están al orden del día.
Los expertos daban una explicación a lo sucedido y aseguraban que la espesa niebla que cubrió los municipios de Arousa norte durante la mañana de ayer fue la principal causa del descenso del mercurio. Asimismo, desde Meteogalicia se señaló que la diferencia de temperatura fue mayor en los municipios costeros que en los de interior, ya que en Mazaricos se registraban a la una de la tarde cinco grados más que en Ribeira.
Previsión a corto plazo
Los que aún mantienen la esperanza de ir a la playa en las próximas horas deben saber que la temperatura seguirá descendiendo, si bien mañana podrían producirse lluvias débiles en algunos puntos de la comarca. Las nubes y el frío comenzarán a dejarse notar en los próximos días y de cara al fin de semana puede entrar una borrasca, también según las previsiones de Meteogalicia. Lo que parece quedar claro es que el tiempo comienza a normalizarse en una época en la que los supermercados ya tienen turrón.