Barça, Barça

Maxi Olariaga

BARBANZA

09 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Barça con B de Boiro, la villa que más vive, siente y sostiene la afición que en la comarca de Barbanza se tiene por este equipo blaugrana. En todo lugar, desde Monte Louro hasta A Curota, en algún momento del día, la luz reflejada en la mar irisa los colores de este equipo de ensueño que cuando abre el barril de las alegrías, lo derrocha a manos llenas.

Son buena gente las gents del Barça y he comprobado, guiándome por estadísticas realizadas por mí mismo sin plomada, escuadra o cartabón, que en su gran mayoría tienden en política hacia la izquierda y en amores galaico-futboleros al Celtiña.

Son buena gente, insisto, porque saben lo que es llegar a la excelencia cabalgando sobre un humilde alambre situado a gran altura con la elegancia de una bailarina de ballet.

Hay mucho dinero en esta entidad, ¡claro! Pero también es cierto que buena parte de ese dinero se reinvierte en gran medida en La Masía, una idea genial que los antepasados se sacaron de la barretina. Se trata de un colegio para internos, externos y mediopensionistas, en el que avivar, hervir y ejercitar las potencias del alma, y también las del cuerpo. De ahí, de los minúsculos seres humanos que entran en las aulas de este centro educativo, sale la juventud que ha de llevar la antorcha en el futuro, siguiendo así una tradición que nunca renunció a sus orígenes ni tampoco a aprender de la sabiduría, no de la necedad, venida de fuera.

Ha conseguido este Barça la conjunción perfecta, la armonía de la ciencia de este deporte que es el fútbol y de esta cultura que, al haber sido aplicada con seny -el más común de los sentidos- ha llevado al club catalán y a sus seguidores a ser admirados y temidos, con el sacrosanto temor que da el respeto. Han quedado atrás por ahora y para otros, el permanente gesto agrio y también la queja.

Parece que nuestro fútbol, el blaugrana, se lanza definitivamente por la autopista de las buenas maneras y la limpieza ante todo. Hemos dado con la clave. Pues conservémosla. ¡Anims i visca el Barça!