El sector facturó durante el pasado año más de 15 millones de euros
30 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Reconocía ayer el presidente de la Asociación Galega de Carpintería de Ribeira (Agalcari), el boirense Gerardo Triñanes, que el proceso había sido largo y laborioso, pero, al fin, esta actividad artesanal cuenta con su propia marca de calidad, un sello que regula la realización de embarcaciones en madera. Esto, según indicó el propio Triñanes, «suporá un antes e un despois no compromiso do sector na mellora da calidade das nosas construcións».
La importancia de este paso radica, fundamentalmente, en que la marca de garantía Carpintaría de Ribeira Galega es el paso previo a la obtención de un sello de calidad, algo así como una denominación de origen que contribuirá a «buscar a excelencia na calidade das construcións». Una excelencia con la que se pretende preservar la construcción naval en madera y dar mayor impulso a un sector que busca consolidarse en el mercado. Por ahora, las cosas no van mal en este sentido, ya que, durante el 2010, la carpintería de ribera facturó más de 15 millones de euros.
Diversos proyectos en marcha
Asimismo, el presidente de Agalcari aludió al reglamento específico que reclaman para este tipo de embarcaciones, ya que las normas actuales están dirigidas a las naves de poliéster e incluyen unos parámetros y exigencias que no cumplen los barcos tradicionales. En este sentido, indicó que el documento está en fase de corrección por parte de Capitanía Marítima de Vilagarcía.
Triñanes aludió también a otros proyectos en los que está embarcada Agalcari, como los programas europeos Dorna y Woobta, este orientado a la formación, o la colaboración con la Universidade de Vigo para el desarrollo de proyectos de I+D+i.