La Festa da Xuventude de Exipto provocó un atasco que llegaba a Boiro
19 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Parecía que sería difícil superar la participación registrada el año pasado, pero finalmente la tercera edición de la Festa da Xuventude de Exipto cosechó un abarrote sin precedentes en la parroquia boirense de Abanqueiro. Incluso los propios organizadores se vieron sorprendidos por la afluencia de jóvenes y mayores a una celebración que, como estaba previsto, se prolongó hasta la mañana siguiente.
Aunque todo salió a pedir de boca, sí hubo bastantes problemas para llegar a la fiesta. Ya sea porque las vías de acceso no daban más de sí o porque muchos esperaron a que acabara el primero de los clásicos que enfrentarán a madridistas y culés a lo largo de este mes, lo cierto es que se registraron importantes retenciones. Tanto es así que la caravana de coches llegó hasta el centro de Boiro, y eso pese a que había servicio de autobuses.
Aunque no hay mal que por bien no venga y algunos que se vieron obligados a estacionar lejos de Exipto e ir andando tuvieron suerte cuando tocó regresar. A primera hora de la mañana, los controles de alcoholemia seguían deteniendo turismos y no faltó quien los sorteara caminando por tener el coche aparcado a unos cuantos metros.