El programa educativo Abalar, mediante el que la Xunta pretende llevar las nuevas tecnologías a las aulas y dotar a cada alumno de un ordenador, comienza a andar en Barbanza. Los trece centros de la comarca que forman parte de esta iniciativa ya disponen de todos los equipos. Incluso en algunos han comenzado a utilizar el material, aunque en otros reconocían ayer que aún tardarán bastante en empezar. La puesta en marcha de Abalar, que lleva cuatro meses de retraso, incluye a 652 alumnos de quinto de primaria y primero de secundaria en la comarca.
Tal y como anunció la Consellería de Educación el domingo, todos los centros disponen de los ordenadores portátiles, ultraportátiles y las pizarras digitales. En algunos empezaron el mes pasado a integrar en el día a día la enseñanza a través de las nuevas tecnologías. Así ocurre, por ejemplo, en el instituto As Insuas, de Muros. «Empezamos pouco a pouco, porque non todos os mestres están habituados», explica el director, Atilano López. Lo mismo ocurre en el colegio de A Picota. El coordinador del programa, Luis Cordeiro, valora positivamente este sistema: «Os alumnos responden ben, para eles é moi motivador traballar así, pero só se están usando nalgunhas áreas, porque non todos os mestres están familiarizados coas novas tecnoloxías».
Paulatinamente
Pero en la mayoría todavía no empezaron a servirse de los ordenadores. En el caso del instituto Número Un de Ribeira, la directora, Ana Valdés, cuenta que por ahora comenzaron con las pizarras digitales. Por su parte, la directora del colegio de Palmeira, Marisol Guevara, espera que se ponga en marcha Abalar a lo largo del mes: «O primeiro que imos facer é reunirnos os profesores para organizar o traballo. Despois instalaremos os equipos nas mesas dos alumnos. En canto aos contidos, no centro xa fixemos moito traballo pois temos elaborado moito material na nosa páxina web».
En otros lugares, están pendientes de que se solventen ciertas deficiencias. Es el caso del instituto Félix Muriel, de Rianxo, donde tienen problemas con la conexión a Internet desde finales del pasado curso. «Hai problemas pola deficiente infraestrutura de conexión de rede nun dos edificios, e xa llo notificamos á Xunta. Ata que non amañen iso non podemos poñer en marcha Abalar», explican en la dirección. Xosé Calvo, director del instituto Lamas de Castelo, de Carnota, comenta que el encerado digital llegó con un defecto: «Teñen que solucionar iso. Ademais, non hai aínda moitos contidos. Pero esperamos comezar a traballar con Abalar estes días, pouco a pouco».
En la mayoría de los centros coinciden en que la formación del profesorado debería estar terminada antes de poner en marcha Abalar. Así lo explica, por ejemplo, el coordinador del proyecto en el instituto noiés Virxe do Mar, Miguel Fernández: «É todo un pouco atropelado, porque os coordinadores, que formamos ao resto dos mestres, aínda estamos formándonos. Empezaremos a usar os portátiles, pero non sei cando, hai que ir pouco a pouco».