Internet aún es un coto privado

Xoán R. Alvite MAZARICOS/CORRESPONSAL.

BARBANZA

Pese a que diciembre del 2008 era la fecha tope para que toda la comarca tuviera acceso a la Red, todavía son muchos los hogares que carecen de este servicio

21 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La comarca se ha resignado a tener que esperar. Aquí se han convertido ya en normales los retrasos excesivos, los aplazamientos injustificados, las prórrogas exageradas y, en resumen, la enorme tardanza con la que llegan determinadas infraestructuras o servicios de los que ya disfrutan, desde hace años, en territorios limítrofes. La pachorra lleva tantas décadas instalada en la zona que, a veces, incluso resulta fácil olvidar el momento en el que se comprometió tal o cual actuación. Un ejemplo es el servicio de banda ancha para el acceso a Internet que, en algunos municipios, acumula una demora de hasta cuatro años sin que exista todavía una fecha concreta que apunte a su puesta en funcionamiento.

Y es que, cuando en marzo de 2005 el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio publicó la convocatoria del programa de extensión de la banda ancha a las zonas rurales, nadie pensó que cinco años después hubiera todavía muchas aldeas, no tan aisladas como pudiese pensarse a priori, en las que sus vecinos no tengan posibilidad de conectarse a la Red.

En este documento, elaborado por la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y financiado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, se establecía el mes de diciembre del 2008 como la fecha tope en la que la práctica totalidad del territorio barbanzano dispondría de acceso a Internet a través de tecnologías tan diversas como el cable, el satélite o el Wimax, un sistema de ondas de radio que acostumbra a utilizarse en aquellas zonas donde resulta especialmente caro el empleo del resto de opciones.

Muchas zonas oscuras

Lejos de cumplirse con esta previsión, a mediados del año 2007 todavía eran numerosos los hogares donde todavía disponían de las vetustas líneas TRAC -Telefonía Rural de Acceso Celular- instaladas en Galicia en la primera mitad de la década de los noventa. Había parroquias, caso de las mazaricanas de Eirón, Maroñas o Alborés donde, sobre el papel, el servicio estaba activo, pero en las que, en la práctica, todavía no se había colocado el cableado necesario para dar de alta las nuevas líneas. Otro tanto sucedía en distintos núcleos de los municipios de Outes, Lousame, Muros, Porto do Son o Ribeira, como Valadares, Roo, Sendón, Isorna, Abelleira, Caamaño, Xuño u Oleiros.

Hubo que esperar prácticamente a la finalización del Peba -Plan de Extensión de la Banda Ancha- para que las primeras entidades de población dispusiesen de un acceso de los denominados de alta capacidad y que no superaba, en el mejor de los casos, una velocidad de bajada de información de 1.024 kilobytes por segundo (una décima parte de la que disfrutan en la actualidad en cualquier núcleo urbano) a un precio nada económico de 40 euros mensuales.

En los dos últimos años, la aparición de empresas que ofertan modalidades de conexión a Internet a través del satélite o incluso del sistema 3G a precios razonables, ha provocado que Teléfonica contraatacase aumentando la capacidad de varias de sus centralitas en la zona, duplicando e incluso triplicando la velocidad de acceso que permiten sus líneas y también las áreas en las que es posible una conexión a través del cable convencional. Los sistemas Wimax y satélite siguen siendo recursos poco utilizados en la comarca debido a las limitadas prestaciones que ofrece el primero y al elevado coste del segundo.

Los últimos del ránking

Pese a todo, la realidad tecnológica de la comarca, en este aspecto, dista mucho de ser la idónea. De hecho algunos municipios ocupan los últimos puestos de la provincia en cuanto al acceso a Internet de sus vecinos. A día de hoy, según los últimos datos publicados por la Xunta de Galicia, existen un total de 37.000 personas -prácticamente una de cada tres- en algunos de los once municipios de Barbanza, Muros y Noia que no tienen posibilidad de disfrutar de acceso a Internet en sus hogares. De hecho en municipios como Mazaricos o Lousame el porcentaje de viviendas sin conexión supera el 60 y el 75%, respectivamente.

Como ya sucedió en ocasiones precedentes, la Administración, en este caso la autonómica, señala el escenario del año 2013 como el año definitivo en el que la práctica totalidad de los hogares de la comunidad dispondrán de un acceso de, al menos, dos megabytes de capacidad. Así aparece, al menos, reflejado en el Plan de Banda Larga de Galicia 2010-2013, aprobado por la Xunta de Galicia a finales del año pasado y para el que se ha destinado una cuantía económica superior a los cien millones de euros.

En este documento, al contrario de lo que sucedía en el puesto en marcha por el Ministerio de Industria en el año 2005, no aparece un desglose de las actuaciones que se van a llevar a cabo en las distintas zonas ni las fechas estimadas en las que el servicio de acceso a Internet pueda estar disponible. A los numeroso barbanzanos que todavía ansían con tener acceso a la Red de redes en sus hogares no les queda otra opción que seguir esperando con paciencia.