Pescados y mariscos al alcance de todos

J.?M. Jamardo RIBEIRA/LA VOZ.

BARBANZA

«Isto parece a lonxa de Ribeira», comentaba ayer un comprador de Vilagarcía poco antes de comenzar la subasta del bou de vara en Rianxo. Y la verdad, razón no le faltaba. Vehículos especiales para el transporte de pescados y mariscos, numerosos turismos y decenas de personas colapsaban la puerta de entrada de la rula poco después de las tres de la tarde, ante el inminente inicio de la subasta de las especies capturadas ese día por los barcos rianxeiros que se dedican a esta actividad pesquera. Y es que la apertura del bou interesa. La cofradía adecuó las viejas instalaciones de la lonja antigua, que era utilizada como almacén, para dedicarlas solo a la venta de las capturas del colectivo que se dedica a esta actividad. Curiosos, compradores y marineros se entremezclan en el interior del recinto lleno de bolsas de volandeira y numerosas cajas con todo tipo de diversas especies. Cada día se venden alrededor de quince especies diferentes que se capturan con el bou de vara, de las cuales, algunas apenas tienen presencia. Pero lo que más llama la atención en la rula rianxeira es la presencia de numerosos vecinos que se acercan para levarse algún lote de pescado o marisco. «Isto é a lonxa do euro», comentaba un marinero, que a continuación relataba, «danos a vida esta xente, pois leva ese peixe que é moi difícil de que o leven os compradores e que se paga a un prezo medio dun euro coma as fanecas, os gorrupións, lorchos ou os escachos». Barato La mayoría del público que acude a la subasta lo hace con la intención de hacerse con algo de pescado o marisco. Y como Rianxo es un pueblo pequeño, «coñecémonos todos», explicaba un marinero, por lo que no es difícil poder comprar. «Levar para a casa un peixe fresco a un euro o quilo, como pode ser de faneca, está bastante ben», afirmaba una mujer que salía con una bolsa de pescado. Y es que si no es un comprador, es un marinero quien para un lote por encargo. Las especies más solicitadas son la nécora y el chopo. La proximidad de las fiestas de Navidad provoca que el marisco sea muy apetecible, pues en esta época suele estar más barato y las amas de casa se lo llevan para congelar. Eso sí, también acuden muchos curiosos a un recinto en el que llama la atención de la gran cantidad de pescado que se descarga.