«Son coñecidos de toda a vida, non esperas que che dean unha labazada así», dice la afectada

La Voz

BARBANZA

Lo que llevó a Asunción Pazos a esperar tanto tiempo desde que el banco devolvió el primer cheque hasta que denunció fue el hecho de que los constructores en cuestión son viejos conocidos y que, hasta esa fecha, los pagos siempre se realizaron sin mayores problemas. Sin embargo, pasado un tiempo, el desencanto desembocó en lo que, previsiblemente, rematará en un juicio: «Son coñecidos de toda a vida, non esperas que che dean unha labazada así».

Esta era la primera vez que Instalaciones Goiáns trabajaba con los denunciados, que, según relata la empresaria, se escudan en que la devolución de los cheques es responsabilidad del banco o en que no tienen fondos: «Din que non teñen cartos, pero eu non podo ser partícipe das súas perdas como tampouco o son cando gañan moitos cartos. Nós non podemos asumir esta débeda». Dice que su empresa se está resintiendo sobremanera por este notable impago.