Inculcarles unas normas básicas de seguridad y hacerles conscientes de la importancia de pequeños gestos para salvar vidas son los objetivos de los que parten las clases de seguridad vial que cada año se imparten en los seis colegios del municipio boirense. Este curso fueron más de 400 los estudiantes de educación primaria que participaron en la iniciativa, y ayer recibieron sus diplomas de mano de los agentes de la Policía Local, encargados de impartir las lecciones. En una mañana frenética, los municipales, con el jefe de la policía a la cabeza, recorrieron los recintos escolares de Boiro para hacer entrega del documento que acredita los conocimientos de los menores, alumnos de tercer y cuarto curso de primaria, en materia de seguridad vial. Aunque de lo que se trata es de que tengan unas nociones básicas sobre las cuestiones más importantes para su seguridad, como cruzar siempre por los pasos de peatones, circular por la acera o mirar a ambos lados antes de atravesar una carretera, la idea de este tipo de iniciativas es que los chavales trasladen sus conocimientos a sus familias: «É importante porque logo os rapaces transmiten estas pautas aos seus pais, cuestións como poñer o cinto de seguridade, que parecen pouca cousa, pero que son moi importantes». Así, en las clases que se impartieron a lo largo de este curso se trataron cuestiones relacionadas sobre todo con normas básicas para circular andando o en bicicleta, así como de las señales de circulación más importantes o de recomendaciones a la hora de viajar como ocupantes de un vehículo de cuatro ruedas, como ponerse siempre el cinturón de seguridad. Recorrido Santa Baia, Praia Xardín, Escarabote, Santa María do Castro, Abanqueiro y Cespón son los recintos boirense en los que a lo largo del curso que está a punto de finalizar los agentes de la Policía Local impartieron, con una periodicidad de dos semanas, las clases de seguridad vial entre los alumnos de tercero y cuarto de primaria. Y ayer los recorrieron todos de nuevo, pero esta vez para hacer entrega a los aplicados estudiantes de los diplomas que acreditan sus conocimientos. En papeles a todo color y personalizados con sus nombres, los pequeños se mostraron encantados con el premio que recibieron de los municipales por su asistencia a las clases y la atención con la que siguieron las lecciones. Aunque quizás lo que más llamó su atención fueron las gorras y chalecos reflectantes que los guardias también les regalaron en los que lucía el emblema de la Policía Local. De hecho, muchos de ellos se apresuraron a ceñirse las viseras y alguno incluso se atrevió con el chaleco. Con la entrega de diplomas se puso el punto y final al curso de seguridad vial de este año, que, como siempre, contó con una amplia participación ya que todos los colegios del municipio se sumaron a la iniciativa.