Las entrañas de Ribeira, al aire

Laura López RIBEIRA/LA VOZ.

BARBANZA

Canalización del gas, luz, fibra óptica, peatonalización... Las obras toman estos días Santa Uxía y obligan a conductores y peatones a hacer encaje de bolillos para circular

04 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Circular por Ribeira se ha convertido estos días en una verdadera gincana, en una prueba llena de obstáculos, tanto si se transita a pie como en coche. La de ayer fue una jornada especialmente caótica en Santa Uxía, pues la confluencia en el tiempo de varias obras, en distintos puntos del casco urbano y de los alrededores, obligó a muchos conductores a armarse de paciencia para reducir la velocidad, dejar las prisas a un lado y poco menos que hacer encaje de bolillos a la hora de buscar aparcamiento.

La mayor parte de las obras que se están llevando a cabo estos días en la localidad se deben a la canalización del gas. Así ocurre en en el barrio de Abesadas, por ejemplo, donde ayer estos trabajos provocaron una reducción en el tan cotizado y escaso número de plazas de aparcamiento.

Variedad

Las obras delante de los juzgados, estas de Fenosa, también ocasionaron una pérdida provisional de estacionamientos, para desesperación de los vecinos y visitantes. Además, las máquinas están levantando asfalto en la zona de Padín y en la avenida de Ferrol, en ambos casos con motivo también de la canalización del gas.

Más hacia el centro, en las calles Otero Pedrayo y Barbanza, los operarios de Joypa continúan las labores para canalizar la fibra óptica que permitirá trasladar las cámaras de vigilancia de la Policía Local de Ribeira a las nuevas dependencias. Paralelamente, siguen los trabajos de peatonalización de la calle Galicia, que alcanzó también estos días a la Emilia Pardo Bazán, por la que temporalmente no se puede transitar.

Molestias necesarias

En cada rincón, un proyecto. Y ya se sabe que las obras no son cosa de un solo día. Está claro que estos trabajos se realizan con un buen fin, para beneficio de los ciudadanos, y que mientras se llevan a cabo, los vecinos deberán ser un poco más condescendientes, porque no hay mejoras sin molestias.

Pero la de ayer quedará ya como una jornada para el recuerdo en la memoria de muchos conductores y peatones de la localidad. Media Ribeira levantada, con calles cortadas, con menos posibilidad de estacionar y también con las consiguientes molestias para los peatones: fuertes ruidos, tierra, polvo y dificultad para desplazarse por algunas zonas.