La hostelería entre conocidos

Javier Romero Doniz
Javier Romero RIBEIRA/LA VOZ.

BARBANZA

Regentan el bar Bahía en el Malecón ribeirense desde hace 11 años, haciendo de este local un punto de encuentro para amigos tanto de Santa Uxía como de fuera

30 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Asistir a la penúltima jornada de liga en el céntrico bar Bahía de Ribeira hacía entender al visitante el ambiente cordial que reina en este establecimiento hostelero a pesar de las diferencias que se generan al animar a uno u otro equipo. De los dos televisores que hay, uno en cada extremo, los aficionados del Madrid y el Barcelona se repartían cada pantalla de plasma para conocer de primera mano el desenlace del campeonato.

Un final que no llegó hasta siete días después, pero que no impidió esa misma tarde que los ribeirenses presentes se tomaran una copa juntos comentando las jugadas. «Se trata de llevarse bien con todo el mundo, eso lo más importante para hacer una clientela fiel. Nosotros -dice Sergio Fernández por él y su hermano David- somos del Madrid y al bar viene más gente del Barcelona que del Madrid porque nunca creamos polémica y nos divertimos con el fútbol, siempre sin discusiones».

Esa filosofía para captar clientela es, después de 11 años, una realidad en la que colaboraron más miembros de la familia Fernández. El traspaso del bar lo asumió Sergio, el pequeño, con el apoyo de su familia.

«Me lo ofrecieron y yo acepte sabiendo que mi hermano ayudaría en los ratos libres que tuviera. Además, está mi madre, que también echa una mano siempre y está pendiente de todo. Así como mi cuñada María y Carmen, que trabaja con nosotros desde que empezamos y que es como una más de la familia», asegura.

Entre las especialidades de la casa están el jamón asado y los calamares, tanto en raciones como en bocadillos. Desde la gerencia aseguran que un buen café también es básico para captar a los clientes.

Horario prolongado

El bar Bahía abre sus puertas a las cinco de la mañana para atender a los marineros, permaneciendo así hasta la noche. En este sentido, Sergio Fernández comenta que «ahora, en este último año, las cosas ya no son como en los anteriores. Los clientes en vez de tomar copas piden una cerveza o un vino para reducir el gasto».

Sobre las esperanzas que tienen depositadas en los meses estivales otros empresarios de la comarca para repuntar las ganancias, el mismo propietario del establecimiento asegura que no «espero mucho ya que según mi punto de vista el perfil del veraneante ha cambiado mucho y ya no son tan fijos como los de antes. Además, hay mucho piso vacío y eso antes no ocurría», concluye este hostelero de Ribeira que a pesar de la crisis ha conseguido hacer de sus clientes un grupo de amigos.