El Botter, hasta la bandera

M. X. Blanco mariajose.blanco@lavoz.es

BARBANZA

Ya hay un nuevo establecimiento, elegante y moderno, en la ciudad ribeirense, el Botter. La cafetería, situada en las inmediaciones de la iglesia parroquial, abrió sus puertas la noche del miércoles, registrando su primer abarrote. Numerosas personas quisieron ser las primeras en ver las instalaciones y en desear suerte a su propietario, Víctor Manuel Casais Martínez . Este nombre es bien conocido en el sector hostelero del municipio, puesto que su familia regenta desde hace años el restaurante Dolmen. Para la inauguración de su negocio, el anfitrión estuvo arropado por su mujer, Marián Ramos Pérez ; por sus dos pequeños, Víctor y Rubén ; y por su madre, Concha Martínez .

En la andadura que acaba de emprender, el hostelero se ha rodeado de un flota de seis camareros. Santi , Vanesa , María , Estrella , Manolo y Sandra se encargan ya de que todos los clientes del Botter disfruten de sus momentos de ocio en un ambiente agradable y familiar.

Visto el interior del local, que se completa con una flamante terraza, la gran duda que asaltó a buena parte de los presentes se cernía sobre el nombre del bar: Botter. Pues bien, la explicación es sencilla. La palabra es una adaptación que Víctor Casais hizo del apodo con el que es conocida popularmente su familia: Os Boteiros. «Quixemos empregar este sobrenome que temos, pero decidimos darlle unha volta para que soase mellor, e de aí saíu Botter». Respondido el gran interrogante, lo único que queda es disfrutar del nuevo establecimiento.