El entorno lousamiano será el referente español en un programa cultural de la UE que busca dinamizar aquellos lugares donde la minería tuvo un peso histórico
27 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Por carretera, el poblado minero de San Finx, en Lousame, aparece tras muchos kilómetros de pistas rurales y tras sortear curvas y más curvas. Podría decirse que queda lejos. Sin embargo, en pleno siglo XXI, está claro que las distancias hace tiempo que dejaron de medirse únicamente en kilómetros. Ayer, quedó demostrado que ese sitio lousamiano donde la minería dejó una honda huella está muy cerca de varios países europeos; conectado con otros sitios donde la actividad extractiva también fue importante y en los que, como en San Finx, se está intentando sacar aprovechamiento turístico de lo que antes fue industria. Para entender por qué este entorno de la parroquia de Vilacoba está ligado con Europa, basta contar lo que ocurrió ayer.
Sobre las diez de la mañana, Santiago Freire, el alcalde, recibía en su despacho a Ángel Ferro Arias, representante del Instituto Geológico y Minero de España. El regidor y este hombre explicaban entonces que el entorno de San Finx es el representante español en un proyecto europeo llamado Interreg, en el que también participan los países de Gales, Irlanda, Francia y Portugal. ¿Qué significa esto? Pues que Lousame compartirá experiencias con gentes de zonas mineras de estos países, que podrá trasladarle su experiencia con la rehabilitación que está llevando a cabo en sitios como el viejo poblado y que podrá aprovecharse de las ideas de otros lugares. Un intercambio de recursos, proyectos y lo que surja en toda regla.
Financiación
A Ángel Ferro no le tembló la voz al decir, delante del regidor, que en estos tiempos de crisis es difícil que proyectos como el Interreg cuenten con fondos para hacer obras importantes, pero que sí suponen una herramienta muy buena para compartir vivencias entre países. En ese sentido, el alcalde señaló que, paralelamente al desarrollo de este plan europeo -que estará vigente hasta el año 2012- seguirán llamando a las puertas de las Administraciones para continuar restaurando el poblado minero, en el que actualmente trabaja el taller de empleo municipal.
Posteriormente, la conversación cambió de escenario, dado que hicieron aparición los representantes de la zona minera francesa de Noyant-La-Gravoyere para visitar San Finx. ¿Qué hacían en Lousame? Al parecer, y tal como indicaron desde el instituto geológico, «se trata de una avanzadilla», de un adelanto del intercambio de recursos que va a suponer el Interreg.
Franceses, anfitriones y representantes del Estado y la Dirección Xeral de Xuventude hicieron entonces un recorrido tanto por el ya operativo museo de las minas como por el poblado en plena reconstrucción. El alcalde actuó de guía. Mostró máquinas y contó historias a unas personas, las galas, que saben bien qué es eso de vivir en una zona donde la mina lo fue todo.