«Tengo muy claro que me enterrarán en Boiro»

BARBANZA

Nueve años después de llegar a la zona se ha instalado y empezado una nueva vida profesional creando su empresa

06 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Se declara «buena argentina» por su afición al mate, los asados y el fútbol, pero aun así reconoce que no tiene pensado regresar para vivir en su país de origen. Una prueba es que no duda en asegurar que «tengo muy claro que me enterrarán en Boiro». Las palabras de Olga Cárcamo Duque no dejan espacio para la duda. Su estabilidad en la villa que la vio llegar hace ahora nueve años le han aportado en este tiempo un hogar.

De Boiro dice que le costó acostumbrarse, pero en cuanto aprendió a caminar sin «mirar a los lados conseguí disfrutar, por eso ahora en Barbanza estoy encantada por la seguridad, sobre todo por los niños ya que pueden disfrutar del pueblo sin problema», señala.

Otro de los atractivos que enumera son el paisaje y la gastronomía, de la que dice: «Al llegar me gustaba todo, incluso -añade riéndose- engordé más que con los dos embarazos que tuve». Del mate dice que no tiene añoranza, «ya que las hierbas las venden aquí en muchos sitios».

¿Por qué la comarca?

«Vine ya que mi marido es de Lousame, es decir la familia paterna de mi esposo que emigró a Argentina y que cuando vinimos a Boiro nos acogió maravillosamente», explica.

Sus hijos, hoy con 13 años el mayor y 12 los gemelos «salieron muy deportistas» comenta su madre con orgullo mientras asiste al entrenamiento de los dos segundos con su equipo, el Abanqueiro. De ellos dice que ya no tienen «apenas acento».

Olga Cárcamo no tiene problema en radiografiar públicamente su vida actual, sobre todo y según dice «después de trabajar tanto. Cuando llegamos faltaba poco para el corralito y malvendimos todo lo que nos quedaba en Argentina. Aquí trabajé en todo, incluso vendiendo pescado. Ahora tengo una pequeña empresa de limpieza en la que trabajan dos personas más», comenta con orgullo.

Al hablar de la posibilidad de regresar aunque sea de visita, esta nueva barbanzana confiesa que «le da miedo volver, por eso no he ido en todo este tiempo». El motivo radica en que «solo los que somos de Buenos Aires conocemos la inseguridad que hay y por eso ahora que estoy también aquí lo pienso demasiado. En lo económico todos estamos pasando la crisis igual» concluye.