Distintos diseños. Algunas pintadas, las que más pueden acercarse al arte y separarse del vandalismo, suelen incluir firmas. Sin embargo, no son la mayoría. Lo que más prolifera es el garabato puro y duro. De hecho, casi ninguno de los borrones incluye mensaje o siquiera una frase con sentido. Eso sí, de cuando en cuando, y casi siempre en varios sitios a la vez, aparecen numerosas pintadas con proclamas nacionalistas. Un grupo que suele reivindicarlas es AMI.
Carnavales, el momento más crítico. Flaco favor le hicieron los espráis a los edificios, mobiliarios y espacios públicos de la comarca. Sobre todo en épocas como los carnavales, está más que de moda armarse con una de esas botellas de colores chillones y pintar todo cuanto se ponga por delante. También suelen aparecer muchas pintadas coincidiendo con las fiestas de cada municipio o con la celebración de actos, es decir, después de que haya concentraciones de gente.
Desde pintura antigrafito a máquinas especiales. No es nada fácil borrar las pintadas. No es la primera vez que los concellos de la zona tienen que echar mano de máquinas especiales o comprar pintura antigrafito para lidiar con ellas.