En el pasado mes de noviembre, la comunidad de vecinos del edificio Terrabarbanza, un inmueble de nueva construcción situado a orillas de la AC-305 a su paso por la localidad boirense de Escarabote, denunció públicamente una serie de irregularidades en sus casas y recurrió a distintos entes para buscar una solución a las deficiencias detectadas. Estas gestiones no cayeron en saco roto y tanto el Valedor do Pobo como la Xunta, a través de la Axencia de Protección da Legalidade Urbanística, abrieron un expediente al respecto. Sin embargo, por ahora poco más se ha hecho desde las Administraciones, principalmente por la falta de documentación sobre el edificio en cuestión. De hecho, el Valedor reiteró ya al ejecutivo su demanda de un informe sobre el asunto.
El alto comisionado está pendiente de recibir toda la documentación para seguir con la investigación sobre un edificio que, según denunciaron en su día los vecinos, continúa con luz de obra pese a contar con licencia de primera ocupación, además de presentar otro tipo de deficiencias, como las filtraciones de agua o la ausencia de extintores en los garajes.
Todas estas cuestiones fueron planteadas también a la Axencia da Legalidade Urbanística, que recibió varias denuncias que dieron pie a la apertura de diversos expedientes que también se están tramitando.
Problemas persistentes
Aunque fue hace cuatro meses cuando salieron a la luz pública las denuncias de los residentes, los problemas comenzaron mucho antes, en mayo del año pasado, y desde entonces algunos vecinos que se pusieron en contacto con el Concello de Boiro para tratar el asunto siguen aún pendientes de respuesta. Mientras tanto, los problemas persisten y no se ha dado solución a ninguno de ellos.
Los propietarios de pisos en el bloque de viviendas siguen denunciando abusos en el cobro de las facturas pese a que la corriente eléctrica que llega al edificio sigue siendo de obra. Además, tampoco se ha asegurado un terraplén que linda con la parte trasera del inmueble y en el que ya se produjeron derrumbes anteriormente impidiendo el acceso a los garajes. Por todo esto, los residentes mantienen su lucha para que se investigue la situación de las casas.