El frágil tobillo de Cristiano Ronaldo

José M. Fernández

BARBANZA

El tobillo de Cristiano Ronaldo se ha tornado tan frágil como el falaz argumento que en su día convirtió en inversión un dispendio de más de 170 millones de euros repartidos en seis años. Curiosa inversión, cuyos fondos proceden de créditos que a otras actividades productivas se les niegan y que finalmente, para ahorrar, ha quedado en manos de un servicio médico externo que parece haber errado su diagnóstico. Retrasos en la recuperación al margen, Cristiano Ronaldo se ha perdido ya un mes de competición y se pasará al menos otros treinta días en blanco. Cuando vuelva, su equipo, el Real Madrid, podría estar fuera de la Liga de Campeones y él se habrá ausentado de buena parte de las citas ineludibles para los buenos aficionados, como la del fin de semana en el derbi madrileño o el clásico del 28 de noviembre en el Camp Nou. Y es que así son las inversiones en un sector que goza de abundantes privilegios fiscales. Tan frágiles. Tan caras. Tan irresponsables.