Un colectivo de sesenta barcos que perdió la mitad de unidades

La Voz

BARBANZA

La flota del arrastre de Ribeira no está pasando por su mejor momento. Hace unos treinta años estaba integrada por alrededor de sesenta barcos. En la actualidad, tienen su puerto base en la ciudad 31, de los cuales 16 pertenecen a la asociación local y el resto se unió a otro colectivo que se fundó hace un par de años.

José María Santiago se hizo cargo de esta agrupación en el mes de noviembre de hace dos años como armador del Cordero , un barco nuevo que se hundió en enero del 2008 frente a las costas de A Coruña y en el que murió un marinero y cuatro desaparecieron.

El suceso marcó la vida del armador, que considera que se pudo hacer algo más por salvar la vida de parte de su tripulación. Con esa premisa se puso a investigar y hace varios meses patentó un aparato, similar a un maniquí, que fija la posición exacta de un naufragio. También tiene registrado un traje que, en caso de tocar el agua, aísla el cuerpo y al mismo tiempo da calor.

La intención del inventor es que sus productos puedan salir lo antes posible al mercado, por lo que su intención es volcarse en los próximos meses en realizar todo tipo de gestiones con diversas empresas para poder desarrollarlos cuanto antes.