La marea roja deja sin actividad a unas 1.200 bateas de la ría

BARBANZA

La marea roja irrumpió en el litoral gallego a mediados de abril. Sin embargo, el cierre de polígonos bateeiros se viene acentuando en las últimas jornadas. La presencia de toxinas en la ría arousana ha dejado sin actividad extractiva a cerca de 1.200 de las 2.300 bateas fondeadas en esta franja costera. De las 28 áreas en las que se delimita la producción mejillonera, 15 permanecen inoperativas desde hace tres semanas -tres en Muros y Noia, cuatro en O Grove, cinco en Cambados, dos en Ribeira y una en A Pobra-. Las últimas que han sido cerradas por la Consellería do Mar fueron Ribeira B, A Pobra E y Cambados B. En total, unas 300 plataformas.

Sin embargo, la aparición de toxinas en las aguas de la ría arousana no ha suscitado ningún tipo de alarma en el sector extractivo. El motivo esgrimido es que el volumen de trabajo cae de forma importante por estas fechas. «La llegada de la primavera y del calor estimula el desove del mejillón», explicó un productor boirense. Según él, «este proceso biológico conlleva una caída importante en el rendimiento de la vianda, que afecta a su comercialización, tanto para el fresco como para la transformación».

Mejor ahora que en julio

Los productores consultados creen que de parar las descargas de molusco es mejor hacerlo ahora que en julio, que es cuando el sector concentra entre el 60 y el 70% de la facturación anual.

«Las empresas conserveras ya no demandan bivalvo y las depuradoras y cocederos disponen de producto suficiente en almacén para hacer frente a los pedidos que les puedan surgir. Además, hay que tener en cuenta que la actividad está paralizada en la mitad de los polígonos bateeiros de Galicia; en el resto se sigue ofertando mejillón», analizó un autónomo pobrense.

Los profesionales encuestados prevén nuevos cierres de áreas productoras durante los próximos días. Según los datos facilitado por el Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia (Intecmar) los polígonos denominados A Pobra A, A Pobra B, y sobre todo A Pobra H, cuentan con unos niveles de microorganismos bastante elevados, que de seguir la tendencia actual se verán obligados al cierre.

Sobre el tiempo que puede permanecer paralizada la actividad extractiva mejillonera, algunos bateeiros apuntaron que «en principio se espera que comience la extracción en un plazo de unas dos o tres semanas». Este margen de tiempo irá en función, según ellos, de la temperatura que alcance el agua en los próximos días y de la entrada de vientos del nordeste «que harán que la ría arousana se limpie de algas y microorganismos nocivos».

Varios bateeiros de la comarca también quisieron destacar que «es más probable que la marea roja remita antes en los polígonos bateeiros de A Pobra y Ribeira que en los de, por ejemplo, O Grove, debido a la mayor presencia de corrientes marinas en la zona norte de la ría arousana».