La piscina municipal suma más de un millar de usuarios apenas dos meses después de que abriera sus puertas al público
30 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Si uno se pasa por Rianxo y pregunta al primero que se cruce en su camino si es usuario de la piscina municipal, lo más probable es que la respuesta sea afirmativa. Los rianxeiros se han apuntado a la vida y no hay quien les pare. Da igual que sea por la mañana, a última hora de la tarde, un sábado o incluso un domingo, siempre hay clientes en las instalaciones deportivas abiertas al público dos meses. Y las edades de los usuarios son tan variadas como sus horarios o las actividades que practican, ya que la oferta del recinto incluye ejercicios específicos para bebés y para personas mayores.
La piscina va camino de convertirse en el punto de encuentro de referencia para los rianxeiros, y semejante afirmación no es una exageración teniendo en cuenta que el número de personas con el carné de socio de la piscina supera el millar. Y las previsiones de los responsables del recinto deportivo son que la cosa vaya a más la próxima temporada, ya que la apertura de las instalaciones coincidió con el curso iniciado y muchos vecinos apuntados en otras piscinas. Y es que las Administraciones se hicieron las remolonas antes de abrir las puertas de un edificio que, visto lo visto, era muy esperado por los vecinos.
Pero además de acudir en tromba a las instalaciones, los rianxeiros se apuntan a todo, y combinan la natación con las actividades de sala, pesas, ejercicios aeróbicos y propuestas más relajantes, como una breve estancia en las saunas o un baño en el yacusi, uno de los equipamientos más demandado: «Ao estar todo incluído no prezo, hai que aproveitar o que se poida», apuntaba una vecina.
Otros, aunque acuden a las instalaciones para mantenerse en forma durante la semana, «porque o de facer exercicio é cuestión de hábito», aprovechan el tiempo libre de sábados y domingos para disfrutar del recinto sin prisas y en familia. Entre semana, pese al número de usuarios, no suelen producirse aglomeraciones, y la mayor concentración de personas se produce entre las 18.00 y las 21.00 horas porque coinciden distintas actividades, entre ellas los cursos de natación en los que los más pequeños perfeccionan su técnica de cara al verano.
Además de que los vecinos esperaban como agua de mayo que la piscina municipal abriese sus puertas, el secreto del éxito de las instalaciones está en que el programa de actividades se perfila en función de las sugerencias de los usuarios. Así, por ejemplo, se han incorporado las clases de mantenimiento o aeróbic y a partir de la próxima semana la oferta podría aumentar.