Los galpones del puerto de Escarabote continúan sin dueños

BARBANZA

03 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La historia se repite. Si los marineros de Rianxo tuvieron que esperar meses para poder instalar sus aperos en los galpones construidos para ellos en la explanada portuaria, los de Escarabote llevan el mismo camino. Hace ya tiempo que los almacenes levantados en la dársena boirense están rematados, al menos en apariencia, e incluso se han acondicionado los exteriores. Sin embargo, ni el Concello ni la Cofradía de A Pobra saben cuándo pasarán a disposición de los profesionales ni si la obra ya ha sido recepcionada por Portos, titular de los terrenos en los que se han construido.

En los últimos meses el patrón mayor, Manuel Maneiro, mantuvo varios encuentros con el presidente de Portos debido al proyecto del organismo autonómico para reordenar la dársena de Escarabote y construir un puerto deportivo y en ellos se interesó por el estado de las casetas. Una de las últimas reuniones fue hace casi dos meses -entonces el aspecto de las construcciones era el mismo que tienen hoy en día-, pero, por ahora, el responsable de la entidad marinera desconoce en qué situación están los trabajos. No sabe tampoco si la obra ha sido entregada a Portos ni cuándo se abrirán las puertas de los galpones para que los marineros puedan hacer uso de ellos.

Tampoco en el Concello tienen idea alguna de cómo están las casetas ya que, según explicó el propio teniente de alcalde Juan Jesús Ares, la obra es de la Xunta y el ejecutivo local no tiene competencias.

Reordenación de la dársena

El propio Ares explica que las construcciones están, aparentemente, rematadas para ser ocupadas y que hace tiempo que no se ve a ningún obrero en la zona, aunque reconoce que los trámites administrativos son lentos y que esa podría ser la causa de que los marineros aún no dispongan de los trece galpones construidos en la explanada portuaria.

Pero hay otras cuestiones relacionadas con la dársena de Escarabote que preocupan a los políticos boirenses. El gobierno local solicitó a Portos que se reordene la dársena, que, en palabras del Juan Jesús Ares, en este momento es «unha anarquía». Asegura que no hay un orden y que las embarcaciones de todo tipo están mezcladas porque «cada mariñeiro chega e fondea onte pode».

El Concello boirense reclama que se reordene la lámina de agua para acabar con esta situación y reservar un espacio para crear entre 40 y 50 puntos de amarre para barcos de recreo.

Asimismo, el ejecutivo local está pendiente de la respuesta de Portos a su petición para que la explanada que ha quedado libre tras el derribo de la antigua fábrica de terrazos pueda ser utilizada por los vecinos.